Nueva primavera democrática

Paco Torre Soberón
| 25.06.2011

Cuando la situación sociopolítica, económica y cultural llega a grados intolerables de corrupción, se encienden las alarmas de la degeneración humana, convirtiéndose en “espoletas”, para que la gente indignada active los conflictos generalizados, buscando mínimos de justicia social, ahora inexistentes.

La principal diferencia de este Mayo con el francés del 68, en mi opinión, estriba en varios factores importantes. Aquél, tenía un nivel muy superior de politización y de actividad agresiva, ocupando empresas y “alardeando de realismo, pedían lo imposible con la utopía al poder”. La fuerte movilización callejera, con durísima violencia, dejó algunas calles sin adoquines, para reforzar las barricadas y defenderse de la represión policial. Fue un movimiento inspirado en las corrientes políticas socialistas de la época y en la contestación libertaria, buscando un equilibrio ideológico, condenando la excesiva burocracia de los países socialistas y el chauvinismo autoritario del General Degaulle. Posteriormente, con la desaparición de la URSS, de Yugoslavia, y el cambio político en los países del Este -quedando como referente, poco más que Cuba-, los acontecimientos sociopolíticos del capitalismo imperialista, -al no existir “competencia intimidatoria”-, el afán globalizador, en función del dinero y del poder, disparó salvajemente la corrupción; llegando a esta situación mundialmente insostenible. Entre diversas organizaciones e individuos promotores, destacaron el neomarxista Marcusse y el libertario Cohn-Bendit, iniciando la transversalidad ideológica.

 

Este Mayo, por causa de la globalización corruptora –dictadura anónima de mercado-, se enfrenta a una sociedad sin futuro, neocolonizada por el ultraliberalismo imperialista yanqui y sus “satélites” aliados. Según el verdadero merecedor del premio del Nobel de la paz Pérez Esquivel, en su carta a Obama, que también posee el mismo premio –no merecido- refiriéndose al crimen de Bin Laden -organizado por él-, acusa a su predecesor Bush “con pelos y señales” del autoatentado a las torres gemelas, engañando a todo el mundo, alertándole –engañosamente- contra algunos países árabes, calificándoles con infundio informativo de terroristas. Igual juegan en el País Vasco, con el éxito electoral de Bildu. Ahora les llaman independentistas, antes eran terroristas… ¡Cuanta miserable cizaña!

Por fin llegó la primavera democrática-revolucionaria, con pedagogía social indiscriminada al Estado español. En Cantabria ha conseguido gran participación; antídoto contra el autoritarismo impositor, ocupando públicamente las principales plazas en varios pueblos, en Torrelavega la Mayor y la Porticada en Santander, constituyendo un fenómeno social jamás visto. Por sus características el Movimiento 15M, nunca había existido y sin pensar en panaceas “milagrosas”, está marcando unas pautas participativas, asamblearias, de comisiones, talleres, foros, debates, reflexiones, semanas temáticas, organizar reivindicaciones, etc, etc, que a pesar de las “aristas” por diferencias de criterios, son muy esperanzadoras por su orientación horizontal-transversal, erradicación de la violencia, aprendizaje creativo colectivo, reflexiones místicas fraternales revolucionarias…

Ciertamente, siempre habrá quienes busquen “pescar en río revuelto”, para lo cual la Porticada ya encontró el método realmente democrático para evitar el bloqueo del veto sistemático. Esperemos que quienes apuestan y apostamos por una sociedad más justa, no nos abrume la exigencia de los millones de personas que claman pidiendo respeto, mínimos dignos para todo ser humano y protección al medio natural. Ojalá se acierte con respuestas eficientes, basadas en actuaciones no violentas, como las transcurridas hasta ahora y se logre socialmente cuestionar este malvado sistema, que se nutre de injusticias y falta de valores dignos: Civismo, ética, fraternidad…

Cómo tenerlos, si desde la guerra civil del 36 ha predominado: Autoritarismo, mangoneo y corrupción en las instituciones; destacando la mayor de las perversiones: Vulneración sistemática de los derechos humanos fundamentales, entre ellos, a la información veraz. Respecto a esta, existe un fenómeno congénito de manipulación y engaño del sistema, por todos los medios convencionales -salvo pequeñas excepciones- de asuntos que afectan a los fundamentos del Estado y a las clases privilegiadas, como ocurrió el 15 de Junio en la concentración pacífica del movimiento 15M ante el Parlament de Catalunya, en la que se ve claramente como un grupo de jóvenes policías de paisano irrumpe contra los antidisturbios de la policía catalana -como hicieron en el 2001 en una manifestación convocada por el Movimiento de Resistencia Global, rompiendo escaparates- acusando a personas del movimiento para reprimir salvajemente, como es habitual en Catalunya. ¿Por qué emplearán estas formas? Está claro que vivir en paz es un gran anhelo de toda la sociedad. Por ello, temen más que al fuego a los
movimientos pacifistas consecuentes, porque desarbolan sus métodos y argumentos, para legitimar socialmente la violencia armada.

Este movimiento, entroncado en la sociedad civil -no privilegiada-, organiza y fomenta la participación y el compromiso de cooperación colectiva, para continuar las actuaciones de protesta, la desobediencia civil, la acción directa…

Respecto a los mínimos dignos para todo ser humano –o Renta Social básica- ya indicados, debe considerarse un derecho incuestionable en sociedades avanzadas; pudiendo repercutir positivamente en las más atrasadas, logrando el sostenible decrecimiento, para dejar de expoliarlas.

Por otro lado, ¿porqué pegarse por trabajar, si la tecnología y la privatización reducen infinidad de posibilidades?

Paco Torre Soberón
Santander (Cantabria)

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