Sin visos de mejora

Marcos M. R. Redacción.
| 28.11.2011

colsaLlegaba el Racing a Mallorca con el ambiente igual de enrarecido que en las últimas semanas en lo social, pero aún más en lo deportivo, con las declaraciones del internacional griego Tziolis advirtiendo que ante la falta de minutos se buscaría una salida en el mercado invernal, y con Cúper dejándole fuera de la convocatoria.

El partido empezaba de manera monótona y aburrida como viene siendo la tónica habitual en esta temporada, con dos equipos muy limitados en faceta ofensiva y más preocupados de no cometer errores atrás y mantener la puerta a cero, que de tratar de acercarse a la portería rival. Bien es cierto que dentro de esta tónica el que parecía querer llegar más a la portería contraria era el Racing, pero sin ningún tipo de orden y estrategia, y consiguiéndolo sólo de forma clara en un fallo estrepitoso de la defensa balear que dejó a Stuani rematar de cabeza solo delante de Aouate, pero su remate, defectuoso, se marchó a la derecha del arco local.

A excepción de esta jugada, nada de nada en ninguna de las dos porterías, hasta que en el descuento de la primera parte, Nsue, que había entrado desde el banquillo por la lesión del “Chori” Castro, hizo una jugada por la banda izquierda, que acabó con el esférico centrado al área defendida por Toño, que Torrejón, en su intento por despejar, introdujo en la portería.
La segunda parte, con la novedad de la entrada del canterano Picón por Francis para intentar parar las incursiones de Nsue, siguió siendo igual de sosa que la primera, pero con un Racing mucho peor, sin ideas, sin orden, sin presión, sin intensidad, con fallos defensivos. Y así fue transcurriendo esta segunda mitad hasta el segundo gol mallorquín, obra de Víctor Casadesus al rematar una jugada por la banda derecha de Pereira.

Ese gol hizo aún más daño al Racing y el Mallorca tuvo un par de ocasiones más para sentenciar el partido, pero fue el equipo cántabro quien por mediación del recién entrado Ariel Nahuelpan, en un remate de cabeza a una falta botada por Diop, acortó distancias en el marcador a quince minutos del final.

Después del gol, el Racing, una vez más por corazón que por cabeza, intentó echarse hacia adelante en busca del empate, pero sin crear ningún peligro real, y acabó jugando los últimos cinco minutos del partido con un jugador más por la expulsión del mallorquinista Bigas. Sería en el descuento cuándo dispuso de la ocasión más clara para conseguir el empate, en un tiro de Torrejón tras un rechazo dentro del área balear.

Así se llegó al final de un encuentro que se antojaba vital, con un Racing inoperante ante otro de los equipos más flojos de la Primera División, hundido cada vez más en lo más bajo de la tabla, sin mostrar visos de mejora, y con su entrenador, Héctor Cúper, muy tocado después de este nuevo traspié.