CNSV insiste en las graves afecciones a la salud que E.On provoca a los vecinos de Lasaga Larreta y lamenta que el Ayuntamiento se ponga del lado de la empresa

Redacción.
| 10.11.2013

Cantabria No Se Vende ha recordado que se trató de una protesta pacífica por parte de afectados y solidarios. Los momentos de tensión, que "tristemente" se produjeron, son según señalan, responsabilidad de E.On, una multinacional que estafa a sus clientes y daña gravemente la salud de los vecinos, y de unas instituciones cómplices que anteponen los intereses corporativos de estas grandes empresas a los derechos de los vecinos de Torrelavega y Cantabria.

CNSV, movimiento que agrupa a más de medio centenar de movimientos sociales cántabros, participó en una convocatoria de la Plataforma de Afectados por E.On con carácter absolutamente pacífico, convocada por la “humillación” que supone para las víctimas de E.On, la utilización del espacio y las instituciones públicas “simplemente para limpiar la imagen corporativa de quien les daña y estafa”.

Se han vivido momentos de tensión que ni esperában ni lógicamente deseában, y que lamentan "profundamente"

Cuando los afectados por E.On, junto a varias decenas de vecinos solidarios y solidarias, muchos de avanzada edad, han formado un muro humano pacífico en la carretera, algunos participantes en la ‘EOn Night Race’ se han lanzado con virulencia contra la protesta, viviéndose momentos de tensión que “ni esperábamos ni deseábamos, y que lamentamos profundamente”. CNSV entiende que “si los corredores hubieran sabido que cargaban contra gente estafada o que ha tenido que ver a sus vecinos y vecinas morir de cáncer por culpa del transformador”, hubieran elegido otro momento o lugar para correr, o parado en solidaridad. Sin embargo, “es muy difícil difundir información que afecte a gigantes corporativos como E.On, que son los verdaderos violentos, amenazando la salud y las condiciones de vida de personas indefensas”.

En 2006, E.On colocó sin autorización un transformador en una comunidad de vecinos de Lasaga Larreta 33, para dejar libre y construir un solar. Sin embargo, el ayuntamiento (primero del PSOE y ahora del PP) no ha hecho absolutamente nada. Dicen a los vecinos que no necesitan licencia, pero “nunca por escrito”. Desde entonces, hay una elevada tasa de muertes por cáncer en la comunidad, y la gente tiene problemas de tiroides, además de insomnio y malestar, a causa de las vibraciones y el ruido. En los edificios nuevos, los transformadores están fuera de las comunidades, pero en Lasaga Larreta 33 tienen que seguir soportando, con el silencio cómplice de un ayuntamiento que no les defiende, la violencia descarada e impune de E.On.

La Plataforma de afectados por E.On la forman los afectados y afectadas por este transformador, por las facturas abusivas, e incluso por las denuncias penales y los cortes de luz con que E.On ha castigado las reclamaciones vecinales. A toda esta gente le ha dolido profundamente que E.On se publicitara en una carrera “solidaria” cuando mantiene una actitud inhumana con ellos. Una actitud normalmente silenciada en los medios, porque la publicidad de E.On condiciona lo que se puede publicar o no, dificultando enormemente el trabajo periodístico.

CNSV denuncia además la actitud cómplice del ayuntamiento, sirviendo a los intereses de E.On, mientras abandona las problemáticas de sus vecinos y vecinas, que debieran ser su prioridad. “Fue vergonzoso ver cómo el Ayuntamiento hacía de valla publicitaria de E.On” –se proyectaba publicidad en la fachada del mismo-, “mientras los vecinos y vecinas siguen afectados y estafados, mostrando la falta de independencia de los poderes públicos respecto al poder de las empresas”.

Entre los derechos básicos de sus paisanos y paisanas, y los intereses económicos de una multinacional, eligieron “mojarse” en defensa de sus vecinos

Finalmente, CNSV agradece todas las personas solidarias que, entre los derechos básicos de sus paisanos y paisanas, y los intereses económicos de una multinacional, eligieron “mojarse” en defensa de sus vecinos. Y llama a la sociedad cántabra a empatizar con sus vecinos y vecinas desfavorecidos y oprimidos, sin dejarse engañar por la propaganda de las grandes empresas que nos dañan y estafan, y la clase política que actúa a su servicio.

La carrera organizada por E.On, cuya recaudación “benéfica” es anecdótica en relación a lo que E.On gasta en publicidad, tenía como reclamo unos míseros frontales y camisetas que la empresa ha utilizado para darse publicidad, en la misma ciudad donde está destrozando vidas. “Para poder ser solidaria, E.On debería primero mostrar un mínimo comportamiento ético retirando el transformador de Lasaga Larreta 33”.

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