CNSV anima a participar en los actos en defensa de la Educación pública

Redacción.
| 04.05.2013

IES_Estelas_de_CantabriaCantabria No Se Vende acudirá a la manifestación del 9 de mayo para mostrar su rechazo a la LOMCE, una ley "neoliberal, clasista, sexista, recentralizadora y autoritaria".

En el II Concejo General de CNSV, se estableció por votación el apoyo a la defensa de la Educación pública como una de las apuestas de confluencia del “movimiento de movimientos” cántabro, además de la campaña llevada a cabo por los afectados y afectadas de E-On en el Besaya. Regüelta y Edup, colectivos juveniles y estudiantiles, y STEC, sindicato de los trabajadores de la enseñanza de Cantabria, son los colectivos de CNSV encargados de organizar dichos actos.

CNSV anima a las cántabras y los cántabros a tomar parte activa en la defensa de la Educación de todos y todas con el siguiente calendario:

- Jueves, 2 de mayo: a las 17 horas, concentración frente a la sede del Gobierno de Cantabria en la calle Peña Herbosa; y a las 18 horas, una asamblea preparatoria de la huelga educativa del 9 de mayo en el salón de actos del CEIP Cisneros.

- Lunes 6 de mayo: concentración frente al Parlamento de Cantabria a las 18:30 horas.

- Martes, 7 de mayo: a las 11 horas, clases en la Plaza del Interfacultativo con profesorado de la UC; a las 12 horas, Concentración delante del Rectorado de la UC; y, sobre las 13.00, asamblea abierta en la Plaza del Interfacultativo.

- Jueves, 9 de mayo, día de Huelga por la educación en todo el Estado: a las 12 horas, concentración en el Rectorado, a las 13 horas, concentración en la Consejería de Educación; y a las 18 horas, manifestación, que partirá de la Consejería de Educación.

La LOMCE, rechazada socialmente

La LOMCE cuenta con un masivo rechazo por parte de la sociedad, pues antepone las necesidades de los mercados a la formación infantil integral, además de su carácter profundamente antidemocrático, tanto por su elaboración a espaldas de la comunidad educativa, de los grupos sociales y políticos, y de las Comunidades Autónomas, como por la organización de los centros docentes, que pasarán a tener direcciones nombradas a dedo por la Administración, que por tanto tendrá poderes absolutos en la gestión de los mismos.

Esta ley pretende utilizar la educación como herramienta para la segregación y la exclusión al entender la evaluación no como una herramienta al servicio de la detección de problemas en el proceso de enseñanza, sino como un método de clasificación, etiquetaje y encasillamiento del alumnado mediante las reválidas.

Además, ha desatado también las críticas de diversos Gobiernos autonómicos, al reducir la parte del temario que deciden los territorios: la administración central fijará el 65% de los horarios escolares en comunidades autónomas que tengan lengua cooficial y el 75% para aquellas que no la tengan; actualmente, es el 55% y el 65%, respectivamente.

En Cantabria, La Consejería anunció, el pasado marzo, un ‘ajuste’ que se sustanciará en la destrucción de unas 200 plazas en Institutos, Se adaptará la normativa autonómica a la normativa estatal en las aulas de Infantil de 2 años, lo que significa que sólo se mantendrá una persona en estas aulas. Es decir que, a partir del próximo curso desaparecerá o bien la maestra, o bien la técnico. El STEC, colectivo inserto en CNSV, ha calificado esto de “medida inaceptable y vergonzosa” tanto laboralmente, pues supone la eliminación de unos 160 puestos de trabajo, como desde una perspectiva pedagógica, puesto que es imposible que una sola persona pueda atender adecuadamente a 18 niños de 2 años, por lo que el servicio educativo sufrirá un daño irreparable. Además, se concentrarán las actividades de formación del profesorado en el CEP de Santander, que se completarán con las actividades en centros y la formación a distancia (es decir, desaparecen los CEP de Viérnoles y de Laredo). “Además de la destrucción de varias decenas de puestos de trabajo”, explica el STEC, es escandaloso que mientras se lanzan desde el gobierno continuos mensajes públicos poniendo en duda la formación pedagógica del profesorado se recorta radicalmente en este aspecto.

Por todo ello, CNSV hace un llamamiento a participar en los actos de rechazo a esta ley neoliberal, clasista, sexista, recentralizadora y autoritaria, y recomienda al gobierno escuchar el clamor de una sociedad que cada vez es menos pasiva en la recepción de sus recortes que, de ninguna manera, están mejorando la situación ni las condiciones de vida de la población.