Viviendas unifamiliares en suelo rústico

Redacción.
| 02.11.2012

Ancabanas_arcate el cambio de la legislación que ha supuesto la ley del suelo de Cantabria, para permitir que los ayuntamientos den licencias de construcción en suelo rústico, ARCA manifiesta que tal medida supone "una vuelta atrás" en el empeño de mantener e incrementar un modelo "caduco" basado "en la construcción generalizada". Los ecologistas cántabros recuerdan que supone insistir en el camino que nos ha llevado a la situación de crisis económica y deterioro territorial que padecemos.

 

Estas prácticas de dispersión residencial, en opinión de ARCA, no sólo amenazan con arruinar el paisaje y el medio físico, sino que perjudicarán al potencial agrícola y ganadero, al medio natural y al turismo rural. Esta semana Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, iba más allá reconociéndose "muy preocupado" por la modificación, porque ésta puede ser "incompatible con la conservación del oso en Cantabria".

ARCA señala que el territorio, por su elevado interés social, debe de ser ordenado cuidadosamente mediante la elaboración de un Plan de Ordenación del Territorio de Cantabria, pero los sucesivos gobiernos han venido evitando esta medida desde hace años. "En lugar de planificar el territorio con responsabilidad ambiental y visión a largo plazo, garantizando el interés general, el Gobierno decide abrir la puerta de la especulación indiscriminada en todo el suelo de la Comunidad", advierten.

Con normas como ésta, las reiteradas expresiones de “nuevo modelo económico” y “sostenibilidad ambiental” resultan vacías. "Pretender activar la economía cántabra construyendo aún más en el suelo rural que queda libre, es más de lo mismo: Poca imaginación y mucho empeño en apoyar un modelo trasnochado,con efectos devastadores para Cantabria", concluyen desde ARCA.