| Revilla pide el voto para un partido castellano que pretende anexionar Cantabria |
| Política y Sociedad |
| Escrito por Redacción. |
| Sábado, 29 de Octubre de 2011 07:00 |
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Aunque hace dos semanas clausurando unas jornadas en Brañosera afirmara estar "en la Cantabria histórica", la cruzada del que fuera responsable del Sindicato Vertical franquista por defender "la unidad de España" y el controvertido -social, ambiental y económicamente- Tren de Alta Velocidad con Madrid le había llevado ya a buscar una alianza con Ciudadanos, un partido que flirtea con el unionismo castellano y cuya bandera es el reforzamiento del poder del Estado en detrimento del de las comunidades autónomas. Ahora, directamente, los regionalistas van de la mano de los unionistas castellanos. Surgido de la convergencia de Tierra Comunera (antiguo Partido Nacionalista Castellano) con otras fuerzas políticas castellanistas, el Partido Castellano (PCAS) se autodenomina "proyecto castellanista centrado en las comunidades autónomas castellanas". Según su página web, estas comunidades supuestamente castellanas a las que se refiere son Castilla y León (Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora), Castilla-La Mancha (Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo), Madrid, La Rioja y la propia Cantabria, comunidades a las que incluye en un mapa conjunto de la pretendida Castilla. En este sentido, el PCAS asume "un compromiso político irrenunciable por la unidad de Castilla y su identidad, compatible con una acción política estructurada en las actuales comunidades autónomas y provincias". En sus "bases ideológicas" -aprobadas en el Congreso Fundacional del partido, celebrado en Toledo en octubre de 2009-, el PCAS asegura que "Castilla se encuentra cuarteada en varias comunidades autónomas" -las cinco referidas-, y destaca que "los sectores más conscientes de la identidad castellana se organizan con la confianza de construir un futuro colectivo para el conjunto de Castilla y sus comunidades". En esta línea, el PCAS incluye en sus bases ideológicas "la exigencia de restaurar nuestra unidad territorial partiendo de una profunda colaboración entre las comunidades castellanas". Su expansionismo les llevó incluso a presentarse a las elecciones autonómicas catalanas. Sin embargo, en Cantabria no encontró siquiera paisanos para presentar una candidatura. "Colaboración" Quizás dentro de esa "colaboración», la Sala Capitular del Monasterio de San Juan de Burgos acogió este miércoles un acto público en el que el secretario general del PRC y cabeza de lista de este partido al Congreso en las elecciones generales del próximo 20-N, Miguel Ángel Revilla, apoyó personalmente las candidaturas del PCAL en Castilla y León, y en el que compartió tribuna con los cabezas de lista de los unionistas castellanos al Congreso y al Senado, Domingo Hernández y Juan Carlos García, respectivamente.
Miguel Ángel Revilla es "el candidato a la Presidencia del Gobierno propuesto por el PRC, el PCAL, el PCAS y otras formaciones que comparten un acuerdo común ante los próximos comicios", según asegura la web de la formación unionista, que en esa enumeración omite al 'Partido Castellano en Cantabria' (PCAN) que supuestamente constituye la estructura política del PCAS. Según destaca el PCAL en su web, el PRC "se solidariza con un partido muy parecido en sus ideas, basadas en la defensa de la tierra", y Revilla "ha mostrado con su presencia, en un acto organizado por PCAL-Burgos, su apoyo a esta formación". Tanto que, si consigue representación en el Congreso, "se compromete a llevar y defender cuestiones requeridas por el PCAL". En Brañosera (Palencia) estaba "en la Cantabria histórica" El pasado día 15 Revilla visitó la localidad de Brañosera, que pertenece administrativamente a la provincia de Palencia. Allí, Revilla afirmó estar "en la Cantabria histórica". Recordó que Brañosera formaba parte "de esa Cantabria que hace años era mucho más grande y que ahora nos la han reducido tanto que solamente somos 590.000 personas en 5.500 kilómetros cuadrados". "Pero los lazos de unión no se han roto", señaló. "Yo en Brañosera estoy igual que si estuviera en Polaciones. La manera de hablar, las costumbres, seguramente coinciden plenamente", añadió el ex-presidente de Cantabria, mientras los vecinos comentaban "no hay verdad más cierta".
[Las imágenes han sido extraídas de la web del PCAS] |









Según publica en portada el diario Alerta, el secretario general del PRC, Miguel Ángel Revilla, pidió este miércoles en Burgos a los castellanos que, en las elecciones generales del próximo 20-N, voten a un partido, el PCAL -estructura política del PCAS en Castilla y León-, que incluye a Cantabria entre unas supuestas comunidades autónomas castellanas.
El PCAL asegura que comparte un acuerdo con Revilla de cara al 20-N
Comentarios
Diego, El problema de estos elementos es que confunden lo que fue un reino con una de las regiones que conformaron ese reino, ya desaparecido, y por lo tanto carece de sentido todo tipo de intento de rehacer un viejo reino.
Beatriz, que Cantabria formó parte de ese reino no lo duda nadie, pero jamás fue parte intrinseca de la región castellana. Ambas fueron pueblos diferentes en un mismo reino, que da la puñetera casualidad que lleva el nombre de uno de ellos.
Porque lo que es el Pueblo parece que no se identificaba mucho ni pocu como castellano:
“Sobre todo haría el colmo de la felicidad de este País su separación de la provincia de Burgos según la Naturaleza la señala por una cordillera de Montañas elevadísimas para exigir la Yntendencia de Cantabria” (Bernard Ward, 1762)
“Dichas dos villas de Laredo y Santoña son las que tienen más cercanas las montañas o puertos que dividen aquel país de Cantabria del de Castilla”. (Noticias del Puerto de Santoña, 1793)
Y así, las que quieras.
Atentu a Cantabria, dicimos dendi Madrid que un pueblu chicu con 2 milenios d'hestoria y 3 siglos aluchando pa se costituir cumu ente pulíticu autónomu moérnu es un "artificio"... en fin.
Por cierto, el único artificio de Cantabria es que no está completa. Mira que cuando agarráis una cosa no la soltáis,por mucha mentira que sea. Os ha gustado a los provincianos castellanos eso del artificio, pués toma artificio.
"PROYECTOS DE REGIONALIZACIÓN DE ESPAÑA EN EL SIGLO XIX.
Todos tenemos en mente la más tradicional de las divisiones territoriales hechas en España en el siglo XIX, que es la de Javier de Burgos de 1833, y que es esa que durante mucho tiempo nos aprendimos en la escuela memorizándola a modo de canción. Algunas de esas “regiones”, hechas desde arriba, sin contar con la voluntad de la población, que bien hubiera querido formar parte de otra región, aquella a la que realmente pertenecía, y no a aquella a la que el albur de los políticos quiso que perteneciera, eran la de Castilla la Vieja (Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia y Ávila), León (León, Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia). Estas, regiones, aparte de no formarse como unidades administrativas , dotadas de vida propia, es decir, que no eran realmente regiones, estaban confeccionadas desde arriba, desde el poder, siendo por lo tanto claramente artificiales, aún a pesar que el paso del tiempo y la aceptación de las mismas, hizo de la anécdota categoría, esto es, que se termino por pensar que respondían a criterios no artificiales.
Sin embargo hubo más intentos en ese siglo de organizar España en ese tipo de regiones, como ya dijimos, carente de personalidad administrativa y vida propia, confeccionadas tan artificiosament e como la clásica.
De esta manera, en 1847, Patricio de la Escosura dividía España e 11 zonas. Castilla la vieja se compondría de Valladolid, León, Zamora, Salamanca, Zamora, Ávila y “Oviedo”. Burgos, Logroño, Santander y Soria, formarían la región de Burgos.
En 1884, Morato elabora un plan que divide España en 15 regiones. Castilla la Vieja estaría formada por Burgos, Palencia, Santander y Soria. Valladolid capitaneaba su propia región formada por ella misma y Ávila, Salamanca, Segovia y Zamora.
Logroño con Huesca y Zaragoza formarían Aragón, y Teruel, aragonesa hoy, y siempre, se integraría en Valencia, con las tres clásicas provincias levantinas.
En 1821, siendo ministro Sílbela y con la asesoría de Sánchez Toca, se propuso que Castilla la Vieja estuviera formada por Valladolid, Burgos, León, Palencia, Salamanca y Zamora, pasando Logroño y Soria a Aragón, junto con Zaragoza, Huesca y Teruel, y Santander, que junto con Asturias, formaría la región de Asturias. En cuanto a Segovia y Ávila, engrosarían las filas de Castilla la Nueva, que se completaba con Madrid, Cuenca, Guadalajara y Toledo, quedando descolgada Ciudad Real que, unida a Badajoz y Cáceres, componían Extremadura.
Compárense todos estos proyectos con los de la división clásica y con las actuales CC.AA y se verá que no había una idea clara de cuáles eran los territorios naturales de cada región, que eran divisiones hechas desde arriba, esto es, por los órganos del estado y por lo tanto eran regiones con marcado carácter artificial, no como las actuales CC.AA, que aparte de ser realmente regiones, esto es, con gobierno y vida propia, están formadas por la voluntad de los propios ciudadanos, integrándose cada provincia en la región a la que realmente pertenece, y no a otra.
Por ello, es engañoso apelar, como algunos nostálgicos hacen, a la clásica división de Javier de Burgos, dotando a esta artificial división del carácter de natural, cuando no lo es, y negando el indudable carácter legítimo de la actual división en CC.AA.
Peor aún, llegando a asegurar que alguna provincia se separó de “su región”, cuando aquellas, como ya quedó dicho, nunca fueron unidades administrativas , ni tuvieron vida propia".
Hai que tener estómagu pa dicise "cantabrista" y votar a estos provincianos.