| La Isquierda Cántabra apuesta por los concejos como herramienta democrática en el Día Nacional |
| Política y Sociedad |
| Escrito por Patricia Manrique (Diagonal) para Enfocant |
| Jueves, 04 de Agosto de 2011 03:00 |
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El tema vertebrador de este año han sido los concejos, a los que se dedicó una charla y una asamblea abierta dedicada a su pasado, presente y futuro. Asamblearismo histórico “Está claro que al Estado y a los poderosos los concejos no les gustan nada. Llevan siglos persiguiéndolos, arrinconándolos, intentando acabar con ellos y en la última ocasión en que lo hemos visto es en la Reforma de la Ley Electoral. Algo tendrán de interesante” señalaba Diegu San Gabriel, militante de Regüelta, en la asamblea abierta. De la existencia de esta forma de participación horizontal con profundas raíces en Cantabria hay testimonios desde el siglo VI, y autores como Félix Rodrigo Mora consideran que la decadencia de los mismos se inicia con el régimen constitucional resultante de la revolución liberal. “Dirigida y realizada contra las clases populares”, señala Mora, “ha dejado convertido en apenas nada el concejo abierto soberano”. En mayo desaparecían los dos que restaban, en Pesquera y Tresviso, pues la última reforma electoral los ha sustituido por una corporación municipal formada por tres representantes.
En la primera parte de la asamblea, se pusieron en común experiencias de concejos funcionando en las últimas décadas. Si bien se señaló que a menudo corriían el riesgo de estar mediatizados por caciques y/o políticos profesionales, Marisé Sáez, activista de ARCA, recuperó una última feliz experiencia concejil vivida en Cortiguera (Suances) en 2005. La decidida oposición de los vecinos a la demolición de la bolera del pueblo para llevar a cabo un proyecto urbanístico, los llevó a exigir la convocatoria de un concejo abierto de urgencia. Tras escuchar a sus convecinos, el alcalde decidió romper los planos del proyecto urbanístico en marcha y los jóvenes del pueblo obtuvieron, además, un local en el que reunirse. A lo largo de las intervenciones se fueron rescatando diversos valores de los concejos: la participación y la soberanía popular, la autogestión local, la transparencia política, la vinculación a lo comunitario y colectivo, las fórmulas de solidaridad intergrupal que llevan aparejados, el empoderamiento de la población rural… En definitiva, y pese a los problemas por la mediatización de caciques, el machismo –se trata de un institución surgida en un contexto evidentemente patriarcal- y los defectos de forma y fondo de su plasmación práctica, se apuntaron valores de una cultura política participativa arrinconados por la democracia representativa. Jose María Gruber, miembro de la Intersindical Cántabra presente en la asamblea, subrayaba cómo “lo comunal se ha reducido drásticamente y los pueblos cada vez tienen menos que decidir”. En una línea semejante, Patxi Ceballos, participante de la Marcha Popular Indignada del Movimiento 15M, señalaba que al pasar por los pueblos “hemos echado en falta concejos” achacando su desaparición a que las comunidades rurales pequeñas “no tienen ni presupuesto ni poder político”. Desde el punto de vista crítico, Gruber apuntaba asimismo cómo la operatividad de los concejos se halla limitada por la estructura social existente, insistiendo en que para que sirvan como estructura política “hay que tener también presente lo material y económico”. En respuesta a esto, Sergio Prieto, activista del 15M Santander, afirmó que “los concejos son útiles incluso en condiciones de desigualdad, porque facilitan a los participantes saber cuál es el origen de sus desigualdades”. Apuesta por la recuperación En la última parte de la asamblea, el objetivo fue proponer formas de recuperación de los concejos. Se reiteró en las intervenciones la necesidad de una vuelta a los pueblos para trabajar desde allí en esta figura, considerada tan cercana a la autogestión local. Asimismo se planteó la posibilidad de que los concejos fueran, de no ser reconocidos por el Estado -obligado por una decisión de consenso de todos los concejales de un Ayuntamiento-, una figura de contrapoder popular. Incluso se propuso la combinación de esta forma de toma de decisión horizontal con un proyecto de autogestión en red en Cantabria en la línea del trabajo de la Cooperativa Integral catalana, que funciona con éxito desde hace poco más de un año. Varios miembros del 15m, actualmente trabajando en la extensión del Movimiento asambleario a los pueblos y barrios, propusieron informar a los pueblos, siempre desde el respeto, de la existencia de esta figura para la toma de decisiones colectivas. |









La
Lo comunal se extingue
Comentarios
Por cierto, ya que estamos en plan joder por joder sin nada de razonamiento: Asturias no existe. Una parte es gallega, otra leonesa y el resto cántabra, hasta el Sella más o menos. XD
Qué tenga que decir estas cosas para trollear como has trolleado tú, con lo bien que me caen la mayoría de asturianos y lo que respeto a Asturies...
Cuando veo compatriotes picando pelos foros de los pueblos vecinos pidiendo con tola prepotencia'l mundu solidariedá... Que quies que te diga nin...
Vaya vergoña. Amigos cántabros, pasad de este comentario de Frantxu Melero, por favor.