Valeriana Alles Rey, compañera. In memoriam

Ahaztuak 1936-1977
| 05.06.2013

Valeriana_Alles_ReyEl 2 de junio nos dejaba Valeriana Alles Rey, vecina de Bejes, pequeño pueblo de la Liébana, en las alturas donde la cordillera entrelaza Cantabria con Asturies.

Tenia 85 años y con ella una vida de trabajo, esfuerzos y penalidades, arrostradas unas por ser hija de familia campesina y humilde y otras por ser solidaria con los de su clase y con aquellos que luchaban por un mundo mejor, donde la cultura, la sanidad y la comida no fueran patrimonio de unos cuantos. De ella dice Jesús de Cos, uno de los hombres que formaron parte de la "Brigada Machado", que fue enlace y punto de apoyo para los guerrilleros de la dicha Brigada, hasta que fue detenida, torturada y encarcelada. El 20 de octubre de 1952, lunes y día de mercado en Potes, la Guardia Civil -cuerpo por excelencia de la represión franquista- en un registro rutinario en el pueblo de Tama sorprende a varios guerrilleros: a Gildo, a Guerrero y a Pin "el asturiano", escondidos en la casa de Dominador Gómez Herrero, punto de apoyo de la guerrilla. El registro lo realizaban un Sargento y dos números de la Guardia Civil. Nada más comenzar el tiroteo, Gildo cayó muerto, mientras "el asturiano" y Guerrero perforaron el suelo de madera y salen por la bodega de la casa. En la huída, el Sargento les cortó al paso, y allí cayó muerto por un disparo de alguno de los dos guerrilleros. Al cruzar el puente, un guardia mató a Pin "el asturiano", pudiendo escapar Guerrero. Los guardias civiles, al encontrar muerto al sargento, alli mismo fusilan a los dueños de la casa y a una hija de estos de 16 años, tras lo que prenden fuego a la vivienda. Tras la matanza se produce una gran redada en la que son detenidos muchos enlaces y familiares, que sufrieron brutales torturas; algunos llegaron a dormir quince días entre los caballos de la Guardia Civil de Potes, siéndoles aplicado el cepo entre otros tormentos.

A raiz de estos hechos Valeriana es sacada de la prisión y conducida a Potes para identificar los cadáveres de estos guerrilleros, engañando a la Guardia Civil al identificar el cadáver de “Pin el asturiano” como perteneciente a Joaquín Sánchez “Andaluz”, lo que hace que este pueda escapar al cerco represivo y pasar a Francia sin ser buscado por las fuerzas represivas.

Valeriana es el ejemplo, uno más entre tantos, de como fueron los enlaces, conocidos y en general todos los sospechosos de haber ayudado a los del monte los que en gran medida sufrieron también todo tipo de amenazas, chantajes y violencias. Este hecho además se agravaba cuando además se trataba de mujeres en las que se cebaban las vejaciones, malos tratos, violaciones y torturas que en ocasiones acabaron con la muerte. Valeriana fue una más de estas mujeres y con ella se ha ido -y todos lo sabemos- mucho más de lo que contaba.

Valeriana siempre estaba, aunque hablaba poco. Pero es bien sabido que quien menos habla es a menudo quien más ha hecho.

Siempre te recordaremos!!