Sería una infamia

José María Gruber
| 12.06.2014

Siempre me han aburrido los puzzles. Que las piezas tengan una forma determinada que no se puede cambiar, que el resultado sea siempre el mismo, sea quien sea quien lo arme y tarde más o menos en hacerlo, hacen que me resulten nada atractivos.

Por contra, acostumbrado a analizar y reflexionar sobre la situción política, aunque muchas veces se presenta como un verdadero puzzle, sí me resulta atractivo, incluso llega a constituir, en mí, un verdadero vicio. Pero es que aquí la realidad es distinta, es cambiante, las piezas no vienen determinadas de antemano, pueden evolucionar, de forma que admiten distintos encajes con resultados diferentes, a veces, impredecibles.

Nos encontramos ante un complejo puzzle. La abdicación del Rey, la renuncia de Rubalcaba a ser nuevamente candidato, los resultados electorales, la debacle de los dos grandes partidos (sobre todo del PSOE), las alabanzas de Rajoy a Rubalcaba a los pocos días de haberse tirado, una vez más, los trastos a la cabeza en el Congreso,  la resolución de los casos de corrupción pendientes, la previsible imputación de la Infanta... ¿Tienen todos estos hechos una conexión entre sí? Un amigo mío dice que sí.

Segun él, si el Rey había tomado su decisión en Enero y ha esperado hasta ahora para anunciarla; si Rubalcaba había tomado la suya hace meses y lo había comunicado al ínclito Felipe; si este encantador de serpientes reaparece en el ruedo político apoyando un gran consenso político PP-PSOE si “las grandes cuestiones de Estado” lo necesitan; si Rubalcaba no dimite inmediatamente despues del desastroso resultado electoral y mantiene férreamente la llave del PSOE hasta la celebración de un Congreso Extraordinario que no todo el Partido quiere; si, como un resorte, y sin consultar a los órganos del Patido, salta a la palestra cerrando la posibilidad de que su partido apoye la petición de referéndum sobre la Monarquía; si, por si acaso, las primarias internas del PSOE no van a ser vinculantes; y si, además, está a punto de cerrarse la instrucción del Caso Noos que materializará probablemente la impuntación de la Infanta... si todo esto ha ocurrido así, es claro que existe un gran pacto secreto, una burda manipulación de quienes ahora se les dice “casta política”, y que la fecha indicada para que Juan Carlos nos sorprenda a todos con su anuncio era ésta y no podía ser otra. De ahí la tramitación expres de la abdicación y del nombramiento de Felipe como Rey.

Si todo esto ha ocurrido así, en el secreto, sin conocimiento de la gente, al margen de todo control democrático y ocultándolo ante unas elecciones de por medio, además de que sea un claro ejemplo de manipulación propio de una “casta política”, sería una auténtica infamia democrática.

¡Qué miedo tienen a saber lo que quiere el Pueblo!

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