El pastel eólico, participación y la nueva Amazonía

José Miguel Martínez Postigo (Presidente de la Plataforma para la Defensa de los Valles del Sur de Cantabria)
| 17.11.2013

Hemos leído en la prensa que, al parecer, Gobierno y Parlamento, totum revolutum corrupto, piensan aprobar el martes el Anteproyecto de una Ley eólica en la que parecen estar todos de acuerdo.

Ya se han repartido el pastel, Cantabria está ya vendida, como si les perteneciese; se la han entregado con total libertad a las multinacionales energéticas y del dinero, a las mismas del anulado concurso eólico más algún invitado nuevo, amigo de los ahora gobernantes. Cada porción del pastel será más pequeña, pero ya están todos los que querían.

Sólo se han reunido con las empresas y sólo hablan de dinero.

Sólo les importa su negocio y que no se lo estropeemos; a cambio, nos destrozan la vida y condenan a amplios territorios de Cantabria a la exclusiva producción energética, impidiendo y dificultando actividades económicas ya establecidas o aún por desarrollarse.

El “nuevo Amazonas” en este caso, es sin duda, el Sur de Cantabria, donde quienes ocupamos territorio estorbamos a los intereses económicos de las grandes multinacionales, -“transnacionales” si aceptamos el símil de lo que aquí acontece con la situación al otro lado del charco-, eléctricas, gasísticas, constructoras o bancos.

No es este el único ataque contra estos territorios, la misma intención de eliminar los concejos y juntas administrativas, no nos engañemos, esconde la apropiación y usurpación de los miles de Hectáreas de los montes comunales, propiedad de los vecinos, para eliminar cualquier obstáculo a la implantación de estas megainfraestructruras energéticas: eólicas, fracking, biomasa a gran escala, o cualquiera otra que se les ocurra.

El cambio climático es un facilón lavado de cara, si no, cómo se explica que alguna de las promotoras de parques eólicos, solicite al mismo tiempo permisos y sondeos de fracking.

Se siguen sin cumplir las exigencias de Europa, en especial despreciando el esencial e inhabilitante Convenio de Aarhus, respecto al derecho de todos a la información y participación.

Lo muy poco que sabemos es lo que, vaya a saber si cierto, se publica en la prensa.

Si alegamos ante la Administración, ni resuelve ni nos contesta.

Si pedimos entrevistas al Presidente, ni nos responde. Se reúne, eso sí, con sus amigos (¿o temidos?) de la Asociación Eólica.

El PRC nos dice ayer, para justificarse, que sí informan y propician la participación, que hace poco se han reunido, ¡ya lo sabíamos, faltaría más!, con la Asociación Eólica.

Esa Ley no mejora la muy insegura normativa de PSOE y PRC, la empeora hasta hacer desaparecer toda seguridad jurídica.

En el caso de que tengan la osadía dolosa de aprobar el nuevo atropello el martes acudiremos, de nuevo, a Europa y a los Tribunales y se nos llamará, otra vez, "enemigos del progreso".

El Estado de Derecho se cae a pedazos.

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