¿Movimiento de resistencia global contra su globalización?

Marcos M. R.
| 20.10.2011

resistencia_indigenaEl pasado sábado 15 de Octubre se produjeron, en ciudades de todos los continentes, incluida Santander, movilizaciones pidiendo "un cambio global" del sistema imperante. Así dicho puede sonar muy bien y hacer que enseguida mucha gente se sume al carro pero, ¿hay un análisis profundo detrás de esta frase?

La intención es cambiar un sistema, el capitalismo, que ha llegado hasta una de sus fases más críticas para la humanidad como es la globalización, aniquilando culturas autóctonas a trisca, lo que hacían hace años a base de conquistas militares haciéndolo ahora, en base a expansión de una supuesta cultura global, siguiendo con las conquistas militares cuando esto no es posible, imponiendo su discurso y su pensamiento en cada rincón del planeta que les ha sido posible, y en los lugares en que no están pudiendo hacerlo, o al menos no del todo, iniciando campañas mediáticas de criminalización contra los mismos, para que la gran masa de población de los estados capitalistas solo tenga la visión del mundo imperante en ellos.

Pues bien, ante este ataque globalizador de una cultura superflua y alienadora que se produce a nivel mundial, creo sinceramente que una pretendida resistencia global es totalmente inoperante. Pretender una resistencia por igual en cada lugar del planeta ante el ataque del neoliberalismo solo hace que ayudar a este último a sofocar dicha resistencia de un modo más sencillo, mientras que resistir desde cada pueblo o nación del planeta de manera autónoma, independiente, teniendo en cuenta como este gran ataque global-neoliberal afecta en cada territorio de una manera desigual, provocando múltiples llamas de distinto tamaño y temperatura en cada lugar, es la manera de intentar hacer frente de verdad a este capitalismo globalizador de la incultura, el desarraigo y la miseria.

Esta resistencia llamémosla local, no quiere decir que se olviden las luchas de los demás pueblos del mundo porque cada uno luche desde el suyo, al contrario, provocando cuantas más, y más diferentes llamas en el mayor número de naciones del planeta, se apoyan las luchas de los demás pueblos, puesto que cada llama propia que prenda en cada nación, será un quebradero de cabeza más para el neoliberalismo.

Por esto me parece, y en parte en función de mi experiencia, que estos meses de nacimiento y desarrollo del movimiento 15-M, con todos los fallos o problemas que le queramos poner, y que los tiene (entre ellos precisamente esta ola de simpatía hacia lo global olvidando la base del movimiento), suponen un avance en este sentido, siendo las asambleas de cada lugar autónomas y encargadas de acometer los problemas del territorio dónde opera cada una de ellas, coordinándose en primer lugar con las demás asambleas de cada una de sus naciones, y a posteriori con las asambleas de fuera de sus propias naciones si fuese necesario, como demostración de solidaridad entre pueblos, demostrando que la lucha para que sea efectiva debe partir desde lo local, confluir en lo nacional, y como lógica consecuencia de estas dos primeras, ser solidaria en lo internacional.