Deba responde a las descalificaciones del Alcalde de Santander

Plataforma DEBA
| 20.01.2013

Ante las críticas vertidas por el alcalde de Santander con motivo de la última concentración informativa celebrada el pasado domingo día 13, la plataforma DEBA se ve obligada a hacer públicas las siguientes aclaraciones:

Frente a la afirmación de que "DEBA son once y no representan a nadie", conviene recordar que las asociaciones que componen DEBA, además de tener cientos de socios y simpatizantes, gozan de un innegable reconocimiento y prestigio en la sociedad cántabra, por la seriedad y continuidad de su trabajo durante décadas, en defensa del patrimonio natural y cultural de Cantabria.

 

En las sociedades de tradición democrática, las asociaciones civiles son consideradas y tenidas en cuenta por los poderes públicos en los temas urbanísticos. No es compatible ningunear a estas y presumir de democrático y participativo como intenta el alcalde, ni resulta propio de quien ostenta el cargo de presidente de la Federación Española de Municipios.

El hecho de que éste haya recibido la mayoría de los votos del municipio, no significa que represente el sentir y la voluntad de los ciudadanos en absolutamente todo lo que se le ocurra realizar en cuatro años de legislatura.

Una decisión urbanística tan trascendental para la ciudad y la calidad de vida de su población, como es la ordenación del frente marítimo, requiere obligatoriamente un período de participación ciudadana, si la mentalidad del gestor es democrática. Lamentablemente los hechos demuestran que la gestión del alcalde en este asunto, no lo está siendo.

Las críticas exageradas y pueriles, como la afirmación de que "Deba se opone al progreso de Santander", se efectúan por el simples hecho de discrepar con su forma de proceder. Toda una muestra de prepotencia e incapacidad para dialogar, aceptar y coordinar enfoques y criterios diferentes.

La actuación precipitada del alcalde, excluyendo a la sociedad de las decisiones, no obedece al interés de la ciudad, sino al de su carrera política personal. Necesitada urgentemente de obras espectaculares, aunque para ello tenga que sacrificar la zona más emblemática y valiosa de Santander, como es el frente marítimo.