| El cántabru y sus enemigos más simpáticos |
| Opinión |
| Escrito por Raúl Molleda García |
| Lunes, 20 de Febrero de 2012 05:00 |
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En una Cantabria que a la hora de sacar pecho siempre echa mano de su tenaz resistencia contra los romanos, me resulta tristemente paradójico constatar la resistencia tenaz que le opone el pueblo cántabro de hoy al cántabru, que no es otra cosa que su propia obra en materia lingüística. Lo normal es que cualquier pueblo hable a su manera. Y si tiene una manera característica de hacerlo, y no lo hace apenas así, está pasando algo anormal. En el sitio en el que vivo, la Cantabria del siglo XXI , esa anormalidad es norma (la paradoja es adrede). Quien investiga un delito, a la hora de averiguar la identidad del culpable busca a quien se puede beneficiar con lo ocurrido. En este etnocidio, a la luz de los testimonios disponibles, es seguro que el autor del crimen viste de rojo y gualda. Ese es el color de quien se muestra indisimuladamente satisfecho por su labor de limpieza étnica (se puede comprobar de forma rápida introduciendo la palabra “cántabru” en cualquier buscador de internet). Si inducir al suicidio es constitutivo de delito, la agonía del cántabru es un etnosuicidio inducido. Esto no tiene nada de raro. Los estados y los imperios buscan la apropiación y explotación de los recursos existentes en sus dominios, y cuando esos recursos son humanos, aquéllos procuran evitar conflictos por medio de la asimilación. Se trata de que los dominados incuben en su cabeza la ideología de los dominantes en asuntos claves como las relaciones sociales de poder, la religión, la cultura, la tradición o la propia idea de nación. El fenómeno de la asimilación es muy viejo. Ha pasado -está pasando- demasiadas veces en demasiados sitios. En realidad se conoce, y por sus formas, se reconoce, sobradamente. Esto tampoco ha de cogernos por sorpresa. Y en este contexto quiero hablar de los enemigos del cántabru, y a través de él, probablemente –lo sepan o no- enemigos de otras cosas. No de los de tipo nacionalcatólico, que ésos son lo que parecen. Quiero hablar del compañero de manifestaciones diversas, que se implica en las luchas de liberación de los pueblos convenientemente lejanos. De quien es solidario con los pueblos oprimidos de allá y de aún más allá, todas las veces que haga falta, con más intensidad a medida que traspasa cordilleras y océanos. Hay un sólo pueblo del planeta con el que no se puede ser solidario, y es el propio. En el propio lo que hay que ser es consecuente. Si el pueblo tibetano, y el mapuche, y el palestino, y el kurdo, y el saharaui no deben ser asimilados, el de uno mismo tampoco. No puede ser más sencillo. Quien diciéndose de izquierda está criticando el cántabru, como lo haría cualquier nacionalcatólico, es un asimilado feliz. Ser más o menos consciente de ello no cambia su papel fáctico en la contienda entre una cultura popular y la propagada por parte de un estado. Tendrá intachables ideas en otros campos, pero en lo relativo a su pueblo no es más que un asimilado feliz de serlo. Este asimilado feliz, solidario a medida que se aleja de Cantabria, si hubiera sido saharaui sería promarroquí, y de haber sido palestino sería sionista. Ése es papel de los asimilados felices de serlo, allá donde se encuentren asimilados. Hablan sobre la opresión de los pueblos y las etnias, pintando un panorama global que, casualmente, en su entorno está ausente. El asimilado feliz es en este aspecto comparable al obrero desclasado, pequeñoburgués y esquirol. A la hora de tomar partido resulta ser un quintacolumnista, un Santiago Matamoros con pañuelo palestino. Los nuevos partidos ciudadanistas, defensores de la unidad del reino por encima de todo, abogados ciegos de las fuerzas armadas, partidarios de la mano dura, con los fondos y las formas de la derecha electoral de siempre, tienen su mejor cantera de personajes ilustres en los asimilados felices. Gente que resulta estupenda si viene de lugares con culturas minorizadas, reclamando que la hegemonía del modelo cultural del estado prevalezca. Comparecen alegremente alineados entre derechistas de manual en fundaciones y conferencias cívicas en las que lo primordial es blindar las esencias del nacionalismo español. Savater, todo un ejemplo para los asimilacionistas cántabros, empezó exhibiendo su postura progre, filosófica y cívica-de-la-ciudadanía-ciudadana, para escenificar una postura de izquierda crítica. Una postura que desde el principio parecía lo que tras varias piruetas resultó ser: Impostura. Al final, lo que le interesa a este progresista defensor del ciudadanismo crítico es invocar la naturaleza esencialmente superior del castellano, salvaguardar por las armas si hace falta la integridad territorial del estado y actualizar algunos aspectos de las corridas de toros para garantizar su supervivencia. Todo abrumadoramente progresista, filosófico, y rezumante de conciencia crítica. A éste asimilado feliz le deberían otorgar el Premio Manolo Escobar de Filosofía (Desde luego, si como izquierdista tengo que suscribir a Savater, escojo a Leticia antes que a Fernando, pero si lo cito es un por ser un personaje prototípico y sistemáticamente aludido por los asimilacionistas locales). Es de sobra conocido el fuerte reflejo defensivo que muestran en su actitud los conversos, los asimilados, haciendo despliegues aparatosos ante la concurrencia proclive al amo. No hace falta que el amo hable, ya se adelantan gustosos a ladrar furiosamente, sabiendo que están siendo oídos por el poder. Empieza a haber ya toda una estirpe de conversos, y las palabras que el buen amo pronunció un día pasan a ser parte de una herencia mental. Pero pocas cosas desasosiegan más a los orgullosamente asimilados que la constatación de que lo son a través del ejemplo de quien no lo es. Se les cae el alcázar de naipes. Y aquí, ahora, a pesar del despliegue de recursos para nuestra asimilación, algunos nos resistimos a ser asimilados, y aun más a ser asimilados felices. Y vamos siendo más. |











Empezamos un nuevo curso de cántabro organizado por la asociación L’Argayu, esta vez llevado a cabo en la librería La Libre, y por aquí y por allá surge, como es de esperar, algún comentario desdeñoso. Quienes empleamos nuestro tiempo en la promoción de un patrimonio tan denostado partimos de la base de su desprestigio social. Y como algunos llevamos ya un tiempo considerable en ello, es difícil que algún tipo de desprecio más nos coja ya por sorpresa.
Comentarios
El animal que firma como "Sedrá una chancia" es un troll que se hace pasar por asturiano, pero me da que es un desdentáu llïonés (que no leonés o leonesista) intentando emporcar un poco. Pero cada día son menos llïonazis
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Cóñile. Ara risurta qu'el cántabru con metafonía y más cerráu qu'el asturianu normativu lleva enventáu dende la república, dende los añus 30. Habrá que piíl perdón al enformanti pola gran imaginación con que se ludía y la su capacidá d'emprovisal un conlang sobre la marcha.
Habrá que felicital tamién a estus, otrus grandis conlangers del lionés oriental pidalianu, por enventalsi cosas tan originalis comu "no son capáh d'idillu comu yo". Ni Tolkien ni el doctol Zamenhof lo jueran jechu mijol:
www.youtube.com/.../
Yía normal que desconozas la llingua asturiana ou llionesa, si te prúi, bono; tamién yía normal que desconozas el falar tradicional de Cantabria, pero lo que fai risión yía'l tou probetayín argumentu de querer tornar asturianos ya cántabros.
Per otra banda, ye l'ALLA lo aínda tien que resolver un problemina que-ys salió -y non falo de les perres- sinon del so mal menor nel Occidente astur, que pónganse como se pongan, van siguir falando portugués, el so, val, pero portugués, y non asturllionés.
Si te jaci más filiz escumenzá-la hestoria de la lengua asturiana dendi 1981... a nós se mos jaz que siguis emperráu nel ridículu copia-pega del mou hispanu-supremacista.
Ale, asimiláu interiorizáu, que ti aguanten ena tu casa, qu'equí ya tenemos jartu conos fachas localis.
L'Academia de la Llingua Asturiana (A.Ll.A.) ye una institución del Principáu d'Asturies que se creó en 1980 por Decretu del Conseyu Rexonal d'Asturies 33/1980 de 15 d'avientu y con Estatutos aprobaos pol mesmu muérganu por Decretu 9/1981
L'ALLA creose en 1981 fatu,16 años diz el retrasau esti,ya quisierais vosotros llevar anque foren 16 años,calcula del 81 al 2012,nin cuntar sabes.
Pues náa, oyi, debi ser que l'asturianu desisti dendi va 16 años que tien l'ALLA.
ALLA que, por ciertu, reconoz la desistencia de las "hablas cántabras" en dellas espublicacionis .
De verdá, qué complejín, lo únicu güenu que jezo es idintificasi con España.
YERAS?,deprende fatu YERES,a non que a escribir mal l'asturianu nomeslu cantabro jajaj,que noxu dais n'hespaña.
2-Se enseña en las escuelas
3-Musica,literatu ra y hasta peliculas dobladas en Asturiano.
4-Lo hablan alrededor de 450.000 personas y un 80% de la poblacion se muestra a favor de su normalizacion.
Cantabria.
Lejos de no tener academia no teneis ni literatura,ni artistas o grupos que lo usen y vamos lo de peliculas dobladas ni soñais con ello,lejos de no hablar nadie eso que decis que existe y se llama cantabro la gente no tiene ni la mas minima constancia de que eso exista o existiera,coño uno es que no lo hablen como aqui y otro que no sepan que existe un idioma.
TAIS COMO PA TENEROS ENVIDIA.