La rabia contra la policía estalla en las calles del norte de Londres

Judith Orr (Socialist Worker)
| 09.08.2011

lumbriLa rabia contra la policía estalló en Tottenham, al norte de Londres, la pasada noche después de una protesta contra el asesinato por parte de la policía del joven negro Mark Duggan, vecino del barrio.

Alrededor de 200 personas entre familiares y amigos de Mark se manifestaron el día anterior por la tarde desde Broadwater Farm hasta la comisaría de policía de Tottenham para protestar por la muerte de Mark. Mark había sido muerto a tiros el jueves por la tarde. En la manifestación había familias enteras con niños pequeños, algunas personas con carteles hechos a mano y gritando “Sin justicia, no hay paz”. Mientras iban llegando a la entrada de la comisaria de policía, se les prometió que un oficial de la policía se reuniría con ellos para contestar sus preguntas. Pero nada de eso pasó.

 

En una horas, la rabia contra la policía explotó. Se incendiaron coches de policías y algunas tiendas y autobuses. Hacia las dos de la noche se podían ver grandes columnas de humo púrpura por todo el norte de Londres, mientras varios edificios eran incendiados. Varios cientos de personas tomaron las calles, reflejando a la población local –de todas las edades, tanto negros como blancos y asiáticos, así como también muchos judíos.

Una chica adolescente, amiga de Mark declaró a Socialist Worker que “toda la gente del barrio conocía a Mark, tenia cuatro hijos y 29 años, no era un joven. Lo mataron al final de mi calle. La policía en teoría está entrenada, deberían ser capaces de parar a alguien sin tener que matarlo. ¿Porqué le dispararon en la cara? No tuvo ninguna posibilidad de escapar. Es puro racismo. Yo misma he sido parada por la policía muchas veces solo porque llevo una sudadera con capucha. La policía no nos trata con respeto. Ahora están viendo los resultados de tratarnos de esta manera”. Continuó diciendo: “Esto no ha acabado. Ellos continúan matando a gente. Cuando vi a personas judías también en la calle me alegré, pensé que no solo estamos nosotros. Nos dieron fuerza, no solo somos los jovenes que hemos salido esta noche, ha salido todo el mundo.

Un grupo de gente joven estaban mirando lo que pasaba desde arriba la calle. Uno declaró a Socialist Worker que la policía “decía que Mark les había disparado, pero no tienen ninguna prueba. No puedes creer lo que te dice la policía”. Cuatro horas después se estabilizó la situación cuando un grupo de antidisturbios cargó en Tottenham High Road impidiendo que más personas se sumaran a los disturbios. Cuando los policías que venían de refuerzos atravesaron la multitud con sus furgonas se pudo oír el ruido de los ladrillos y proyectiles que se lanzaban contra ellos.

Tottenham fue el escenario de masivos disturbios en 1985 cuando lCynthia Jarrett, una madre negra de dos hijos, murió después que la policía entrara en su casa. Esto pasó pocos días después de que la policía tirotease otra mujer negra, Cherry Groce, en Brixton, al sur de Londres.

Weyman Bennett, destacado miembro de United Against Fascim (Unidad Contra el Fascismo) y activista del barrio que ha vivido allí durante años habló con Socialist Worker mientras la multitud se enfrentaba a la policía: “El ambiente es como en los años 80” dijo “hay un gran malestar por el racismo policial y sobre como la policía acecha a la gente del barrio parándoles y registrándoles. Los recortes de los Tories (el partido conservador actualmente en el Gobierno) ha significado que los servicios y las oportunidades para los jóvenes se han acabado. El desempleo ha augmentado y la gente siente que no tiene futuro. Puedes ver la situación de pobreza en la que vive la gente por lo que se llevan a casa de las tiendas. He visto gente corriendo con grandes paquetes de papel higiénico y pañales”.

Jody McIntyre, que fue tirado de su silla de ruedas por la policía durante las protestas estudiantiles del pasado año también estaba en Tottenham anoche: “Puedo ver porque tanta gente ha salido a la calle” declaró a Socialist Worker, “cuando la policía dispara a alguien la gente reacciona. No se exactamente lo que pasó cuando esa persona fue disparada, pero si sé que un oficial de policía fue herido y que se mató a una persona a tiros. Si hubiera sido al revés, esa persona ya estaría en la cárcel. Tenemos que vigilar a la policía. Debemos hacerlos responsables cada vez que nos atacan”.



`[Artículo de Judith Orr publicado en el Socialist Worker y traducido por Manel Ros para En Lucha]

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