El pueblo griego no podrá opinar sobre los "favorables rescates" de UE y FMI

Redacción.
| 04.11.2011

Sarko-Merkel-PapandreuEn las últimas horas había saltado a las portadas la decisión del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, de "permitir a la población griega que se exprese de modo democrático y pacífico para poner fin a la actual crisis política y social" a través de un referéndum sobre el plan de "rescate" que la UE y el FMI quieren imponer. De inmediato, los mercados bursátiles, sensibles a cualquier atisbo de soberanía popular, cayeron significativamente, y las élites económicas y políticas comenzaron a lanzar todo tipo de amenazas sobre Grecia.

Finalmente el Gobierno griego ha retirado la propuesta al obtener el apoyo de la oposición al plan, según ha informado hoy su ministro de Finanzas, Evángelos Venizelos: "El Gobierno anuncia de forma oficial que no avanzará hacia un referéndum".

Papandreu ya había enviado un comunicado con anterioridad en el que informaba de que "incluso si no vamos a un referéndum, que nunca era un fin en sí mismo, saludo la posición de la oposición conservadora que está dispuesta a ratificar en el Parlamento el acuerdo de la cumbre de Bruselas". El primer ministro ha afirmado además sentirse satisfecho de que no haya finalmente una consulta popular ya que, ha dicho, no era su propósito.

En un discurso en el Parlamento heleno ante sus compañeros del PASOK (un partido social-liberal griego homologable al PSOE), Papandreu ha hablado de los dos años de "batalla de proporciones titánicas" para posteriormente enviar un mensaje velado a la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al afirmar que Grecia ha vivido situaciones que no se merece y que le han perjudicado. "Nos han dicho cómo llevar a cabo nuestro referéndum, cuáles son las reglas... La decisión de convocar un referéndum o no es únicamente del Gobierno griego", ha advertido Papandreu. "Podemos estar bajo supervisión económica, pero las instituciones democráticas son nuestras", recoge Público de sus declaraciones.

Asimismo, ha querido dejar claro que el referéndum no preguntaría al pueblo griego sobre la permanencia o no en el euro: "Eso se da por asumido, no podemos formular esa pregunta", ha reconocido al mismo tiempo que ha asegurado que lo único que se pretendía con la consulta popular era conocer la opinión de la población respecto a cómo se puede salvaguardar el país.

Por último, ha apuntado que solo disponía de tres alternativas: "la primera, catastrófica, era convocar elecciones anticipadas; la otra alternativa era el referéndum; y la tercera solución era alcanzar un consenso más amplio".

Pese a considerarlo "catastrófico", el líder de la oposición, Antonis Samaras, del partido conservador Nueva Democracia (aliado europeo del PP), ha condicionado su apoyo al Gobierno transitorio de unidad a la dimisión de Papandreu y a la convocatoria de elecciones anticipadas dentro de seis semanas.

 

[Imagen extraída de ElEconomista.es]

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