Las dos piraterías de Somalia: una realidad que se intenta ocultar

Redacción.
| 21.06.2011

somalia3En contra de la imagen de los “piratas” somalíes que se ha estado transmitiendo en los medios de comunicación occidentales, un artículo del 'Proyecto Censurado' trata de explicar la verdadera historia que se esconde tras ellos: son pescadores en contra de la explotación abusiva de sus recursos y de la descarga de residuos tóxicos.

El 'Proyecto Censurado' (Project Censored en el original inglés) lleva treinta años, desde su fundación en 1976, dedicándose a dar voz a noticias como esta, que han sido silenciadas o manipuladas por los medios de comunicación. Si bien las acciones de supuesta piratería somalí fueron retransmitidas por todo el mundo occidental y se condenaron muy duramente, en ningún momento se mencionó que las aguas de Somalia llevan siendo saqueadas casi veinte años por organismos extranjeros.

Desde 1991, fecha en la que cayó el gobierno somalí, flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada han estado aprovechándose de la riqueza marina del que es uno de los países más pobres del mundo, llegando a arrasar anualmente peces y mariscos por valor de casi 315 millones de euros. Por si esto fuera poco, las aguas sin vigilancia han sido (y están siendo) utilizadas como vertedero para residuos tóxicos y nucleares, especialmente para desechos radiactivos de uranio. Aunque estos actos de pillaje llevan realizándose dos décadas, las evidencias firmes no llegaron hasta el año 2004, en el que un gran tsunami que azotó Somalia arrastró contenedores de basura tóxica hasta las costas de Puntland, en el norte del país.

Pese a la existencia de estas pruebas innegables, y a que Somalia debería estar protegida por la 'Convención de Basilea' de 1992 (que prohíbe el movimiento y almacenamiento de residuos peligrosos entre numerosos países), en ningún momento se ha denunciado la situación públicamente. En contra de los que se supone son sus principios, la ONU ha ignorado las denuncias somalíes e internacionales para poner fin a esta violación de derechos.

Una vez llegados a esta situación tan desesperada es cuando surgen los famosos “piratas” somalíes. Su intención original no era otra que la de frenar estas acciones ilegales y, aunque su motivación no sirva para justificar todas sus acciones, lo cierto es que cuentan con el apoyo incondicional de su pueblo. Por su parte, la ONU, en lugar de tratar de proteger las aguas de Somalia y a la población somalí en general, ha aprobado numerosas resoluciones que favorecen las represalias violentas de los agresores originales. La OTAN y la Unión Europea han actuado siguiendo la misma línea.

La situación en Somalia no mejora, y dos tipos de piratería siguen conviviendo, aunque la información que se transmite sobre ellas habitualmente está distorsionada. Mientras que nunca se habla de la piratería ejercida por otros países hacia Somalia, los piratas somalíes son durísimamente criticados. Pese a que no es otra cosa que la desesperación y la necesidad de defender los intereses de su pueblo lo que ha llevado a estas gentes a levantarse contra el resto del mundo, la ausencia generalizada de información al respecto desvirtúa y deforma la triste realidad que se está viviendo hoy en día en el país africano.

[Foto: bidón de residuos tóxicos en la costa somalí, extraída de Las ocurrencias de Luis]

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