El neofascismo sale de su letargo, amenazando la memoria y las minorías

Redacción.
| 03.02.2012

boneheadMientras Estonia rehabilita a sus nazis, Lituania convierte en tabú el holocausto judío y en Budapest se incumplen ya los mínimos democráticos del Tratado de Lisboa.

En Cantabria, por su parte, la Coordinaora Antifacista alerta de la llegada de neofascistas de toda España este sábado para ensalzar a Pedro Varela, dueño de la librería 'Europa' condenado por un delito de "difusión de ideas genocidas e incitadoras al odio racial".

 Europa del Este: ¿regreso a los años 30? 

En un artículo en la revista Sin Permiso, Rafael Poch expone cómo el fascismo está resurgiendo en Europa del Este, tanto en la construcción de la Historia como en la aplicación de políticas en la actualidad.

Así, el Parlamento de Estonia aprobará en marzo conceder el título de "luchadores de la libertad" a los miembros de la 'Legión SS' estonia que combatió al lado de Hitler contra los soviéticos en la II Guerra Mundial. Algo parecido ocurre en Ucrania occidental, donde se glorifica desde hace años a los combatientes de la división 'Galizia' de las SS. "En muchos países del antiguo bloque oriental se está abriendo paso una unilateral versión de la historia a la medida de la ultraderecha", constata el periodista rumano-alemán William Totok.

El fenómeno supera lo meramente histórico para manifestarse en una creciente hegemonía política derechista que parece estar calcando el mapa de los años treinta, cuando la región estuvo dominada por regímenes ultraderechistas. Y es que los países bálticos, Rumanía, Bulgaria, Hungría, la Ucrania occidental y la católica y conservadora Polonia, vuelven a destacar en papeles en los que ya se les vio en vísperas de la segunda guerra mundial.

Nuevo "macartismo" europeo

La llamada "Declaración de Praga" de junio de 2008, iniciada por Vaclav Havel y otros disidentes anticomunistas del antiguo bloque del Este, y parcialmente bendecida por la Unión Europea, dio alas a no pocas tendencias internas en esos países al equiparar nazismo y comunismo. Con el paquete del anticomunismo regresó el antisemitismo y el maltrato al gitano.

En Lituania, por ejemplo, ha "desaparecido" la aniquilación del 95% de los 220.000 judíos locales entre 1941 y 1944. La memoria de ese colaboracionismo criminal no existe. En el Museo Nacional de Vilnius la narración salta desde el periodo 1939-1941 hasta 1944, sin detenerse en los años claves del holocausto y el colaboracionismo.

En Rumanía, una organización no puede denominarse "comunista" sin exponerse a ser considerada, "amenaza para la seguridad nacional". En Chequia el Partido Comunista está amenazado de ilegalización por la misma idea. La situación en Polonia quedó ilustrada el pasado diciembre cuando el periodista polaco Kamil Majchrzak, redactor del izquierdista Le Monde Diplomatique, pidió durante una conferencia que no le hicieran fotos por estar amenazado por la extrema derecha en su país.

En Hungría, el gobierno de Viktor Orban ha modificado la ley electoral a medida para facilitarse futuras victorias, se ha amordazado a la prensa y la televisión, los magistrados están sometidos a la voluntad del Ejecutivo, el Banco Central ha perdido cualquier margen de autonomía y los ex miembros del ex partido comunista, muchos de ellos ahora en el partido socialista, podrán ser perseguidos judicialmente por "delitos comunistas" cometidos antes de 1989.

Además, los cien mil húngaros que salieron el 2 de enero a la calle en Budapest contra Orban, están aprisionados entre dos escenarios antidemocráticos: el nacional derechista de su gobierno y el internacional tecnocrático de Berlín y Bruselas, en muchas cosas redundantes, que disuelven ambos la democracia y la soberanía nacional.

En la Europa democrático-liberal la crisis está creando "agujeros negros"

El caso húngaro advierte de la forma más clara que la ultraderecha, con su desprecio al débil, su populismo, su xenofobia y su propensión al militarismo, está dispuesta a rellenar ese agujero con programas y propuestas perfectamente capaces de conquistar la calle y el liderazgo.

 

Neonazis de toda España se concentrarán en Sanander el sábado con permiso de las autoridades

En una nota de prensa remitida a los medios, la Coordinaora Antifacista de Cantabria alerta de que mañana sábado se llevará a cabo en Sanander una concentración para ensalzar a Pedro Varela, "uno de los más conocidos miembros de la ultraderecha neonazi en el Estado Español".

Pedro Varela es propietario de la librería Europa, epicentro del ideario neonazi en Barcelona, y está en prisión después de haber sido condenado por un delito de "difusión de ideas genocidas e incitadoras al odio racial". El reconocido negacionista del holocausto judío y defensor del régimen nazi, intentó defenderse remitiéndose a la libertad de opinión, pero el fiscal Miguel Ángel Aguilar dejó claro que "aquí no juzgamos ideas, sino la difusión de la doctrina del odio". De hecho, la doctrina del Tribunal Constitucional no considera delito negar el Holocausto, sino justificarlo.

El sábado, organizaciones de carácter neonazi de Valladolid, León, Asturias, Madrid, Barcelona... junto al 'Centro Social Alfonso I', vinculado al antiguo 'Frente Nacional' falangista y actual punto de reunión fascista en Cazoña, convocan en la Plaza Porticada de Sanander, símbolo de la indignación popular en los últimos meses, una concentración por la "libertad" de Pedro Varela, bajo el epígrafe "toda verdad necesita de alguien que la proclame".

La Coordinaora Antifacista rechaza que "una vez más" las autoridades hayan permitido que se produzca "una concentración de marcado carácter pro-fascista y pro-racista en nuestras calles" y muestra su "más contundente rechazo" a esta concentración, denunciando la permisividad de las autoridades políticas "con este acto y con los partidos políticos, colectivos y organizaciones fascistas en general", a la vez que responsabiliza a la Delegación del Gobierno en Cantabria de "las consecuencias" que esto pueda ocasionar.

 

[Información extraída de sinpermiso.info, imagen extraída de Periodismo Humano]

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