Una dirigente del partido neonazi Amanecer Dorado, camino del Consejo de Europa

Pedro M. Bravo (Cáscara Amarga)
| 26.01.2013

Eleni_Zaroulia-Amanecer_DoradoEleni Zaroulia, esposa del líder de la formación, previsible e incomprensiblemente, formará parte de la comisión contra la discriminación y a favor de la igualdad del organismo.

Más que un nuevo nombramiento sin importancia, parece ser toda una violación de los principios de la institución, del Consejo de Europa. La organización que nació en 1949 para llevar a todos los pueblos europeos los valores de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, y para impedir que volviera a ocurrir la barbarie del nazismo de Hitler, ahora verá cómo se sienta entre sus sillas una dirigente del partido neonazi griego Amanecer Dorado.

La elegida ha sido Eleni Zaroulia, la esposa del líder del partido -el mismo que el día de las elecciones griegas obligó a los periodistas a levantarse cuando apareció en la sala de prensa-, Nikolaos Michaloliakos. Previsiblemente, y tras ser aceptada por el propio Consejo de Europa, irá a ocupar una de las sillas de la Comisión contra la discriminación y en favor de la igualdad.

Incomprensible paradoja teniendo en cuenta que algunas de las declaraciones más sonadas de esta política, que es diputada en el parlamento griego, han sido la de catalogar de "infrahumanos" a los inmigrantes que han "invadido la patria" y que, según ella, "portan toda clase de enfermedades".

Más que un nuevo nombramiento sin importancia, parece ser toda una violación de los principios de la institución, del Consejo de Europa. La organización que nació en 1949 para llevar a todos los pueblos europeos los valores de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, y para impedir que volviera a ocurrir la barbarie del nazismo de Hitler, ahora verá cómo se sienta entre sus sillas una dirigente del partido neonazi griego Amanecer Dorado.

La elegida ha sido Eleni Zaroulia, la esposa del líder del partido -el mismo que el día de las elecciones griegas obligó a los periodistas a levantarse cuando apareció en la sala de prensa-, Nikolaos Michaloliakos. Previsiblemente, y tras ser aceptada por el propio Consejo de Europa, irá a ocupar una de las sillas de la Comisión contra la discriminación y en favor de la igualdad.

Incomprensible paradoja teniendo en cuenta que algunas de las declaraciones más sonadas de esta política, que es diputada en el parlamento griego, han sido la de catalogar de "infrahumanos" a los inmigrantes que han "invadido la patria" y que, según ella, "portan toda clase de enfermedades".

Unas declaraciones vertidas en el mismo hemiciclo que no son más que una gota en un mar de soeces discriminatorias. Como cuando aseguró que era "una pena" que un grupo de paquistaníes propinaran una brutal paliza a un joven de la izquierda radical de Syriza porque "deberían haberle violado", o cuando afirmó su pretensión de llevar a los tribunales a los médicos que practiquen abortos. Todo esto mientras niega el holocausto públicamente y exhibe un anillo con la cruz popularizada durante la dictadura nazi alemana.

Allí en Grecia, desde que se ha conocido el nombramiento, no ha hecho más que aumentar la crispación. Sobre todo porque para que Zaroulia llegue a ocupar un puesto en el Consejo de Europa ha tenido que hacer falta que el partido del Gobierno, el derechista Nueva Democracia, se abstuviera en el voto del parlamento, algo que el propio presidente, Antonis Samaras, aseguró que no haría en diciembre, cuando no estaban de acuerdo "con la participación de partidos que insultan a las instituciones democráticas" y que tienen el "racismo" y el "prejuicio" como "ideologías".

Las críticas no se han hecho esperar. Desde varias ONG, como la antirracista EGAM, han recordado que "Samaras ha hecho exactamente lo contrario que dijo que haría" y han lamentado el "gran apoyo a los neonazis griegos que apoyaron la dictadura de los Coroneles y ahora, gracias a él y a su partido, son parte de una institución que fue concebida para prevenir el nazismo".

Desde las filas de la izquierda del PASOK, que sostienen el frágil Gobierno de Samaras, han asegurado que "la participación de una organización que viola con sus acciones y actos de violencia los derechos de los ciudadanos locales y residentes extranjeros en el país es contradictoria y trágicamente irónica".

Por su parte, la protagonista, Eleni Zaroulia, ha expresado su satisfacción porque "no nos han podido callar" y porque ahora "una voz diferente tendrá acceso a las salas donde se decide a puerta cerrada cómo dar forma al futuro de Europa y sus pueblos".

Hungría se suma a la ola racista

Sin embargo, la neonazi griega no será el único nombramiento paradójico en el Consejo de Europa. También ha sido admitido para ocupar un asiento el ultraderechista húngaro Tamás Gaudy, diputado en Hungría por el partido antisemita Jobbik.

La excusa que ponen desde la organización supuestamente defensora de los derechos humanos es que la decisión no debe ser interpretada como una muestra de "apoyo" o "reconocimiento" a las ideas de estas personas, sino que "no es la potestad de la Asamblea decirle a los griegos o a los húngaros que votaron bien o votaron mal".

 

[Información e imagen extraídas de Cáscara Amarga]