Arkaitz Bellon, víctima de la dispersión

Adrián G. Gómez
| 10.02.2014

El pasado 5 de febrero se halló muerto en su celda al preso vasco Arkaitz Bellon, que se encontraba encarcelado en la prisión gaditana de Puerto de Santamaría. El joven, de 36 años, tenía fijada su fecha de salida en el próximo mes de mayo, tras trece años en la cárcel. Las Instituciones Penitenciarias explicaron, mediante una nota, que los funcionarios le hallaron sin vida en su cama “sin ningún signo externo de violencia”. Las dos autopsias realizadas indican que murió por causas naturales.

Arkaitz Bellon estaba a punto de cumplir en su totalidad la condena impuesta por atentados "contra el mobiliario urbano". Pese a no tener ninguna relación con ETA, sufrió el régimen de dispersión que aleja a sus seres queridos a miles de kilómetros.

La dispersión es una herramienta que utiliza el Estado español con los presos independentistas en contra de su propia legislación. Supone una condena añadida tanto para ellos, como para sus familiares y amigos. Se aplica tan indiscriminadamente como es el trato de los medios de comunicación "masivos" hacia los presos vascos, a los que califican como "etarras" sin que exista siquiera acusación por pertenencia a banda armada.

 

[Imagen extraída de boltxe.info]