| Langresta y Regüelta apoyan el orgullo LGTB frente a los recortes en libertades |
| Libertades e Igualdad |
| Escrito por Redacción. |
| Jueves, 05 de Julio de 2012 01:35 |
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Los colectivos de la Isquierda Cántabra denuncian que "con la mayoría absoluta obtenida por el PP en Cantabria y en el Estado, los derechos sociales y laborales de las clases populares cántabras se han visto cada vez más vulnerados a causa de los recortes", ejemplificado en el caso de los derechos de las personas LGTB en el recurso judicial del PP a la ley de matrimonios entre personas del mismo sexo (recientemente resuelto), la condena de la Iglesia "por el simple hecho de quererse mientras esconde sus gravísimos escándalos de pederastia y corrupción debajo de la alfombra", así como la estigmatización del uso del preservativo. A esto añaden la eliminación de ayudas a campañas de concienciación LGTB, los recortes en tratamientos a personas con VIH o transexuales, o la clausura de cualquier tipo de educación para la diversidad sexual impartida en colegios e institutos. Estas medidas reaccionarias tienen un impacto en la sociedad en forma de un aumento de la homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia ya existentes. "Este hecho dificulta aún más la normalización en el ámbito social de las personas LGTB", denuncian, a la vez que proponen solucionar "este grave daño" con más educación "pública, gratuita y de calidad", con más políticas de normalización LGTB, con un nuevo avance "real" en derechos sociales, y "con un fomento de la cultura de la tolerancia como herramienta indispensable para convivir". También han rechazado "determinadas actitudes clasistas, ultracapitalistas y carnavalescas que existen dentro de la comunidad LGTB". Actitudes "vacías de contenido reivindicativo y cargadas de burdos estereotipos que llegan a la ridiculización". El lobby "arco iris" que vive en su "ghetto rosa" particular "sólo representa a una minoría elitista/capitalista cuando miles y miles de LGTB (obrerxs, estudiantes, paradxs, precarixs, etc) están siendo pisoteados y pisoteadas a diario sólo por tener una orientación sexual diferente a la dominante".
Además, con la llegada del verano y el consiguiente bombardeo publicitario "excesivo, agresivo y, en demasiados casos, enfermo" se impone una imagen "que no se corresponde con la realidad y está causando estragos en nuestra sociedad". Por ello, desde Langresta, junto a otros colectivos de sensibilidad feminista, han puesto en marcha una campaña para decir "basta". "Consiguen que, en lugar de aceptarnos y disfrutarnos como somos, nos desvivamos intentando modificar todo aquello que se salga de la norma, avergonzándonos de nuestras marcas naturales y entrando en un bucle de inseguridad y auto-odio de muy difícil solución", denuncian. Este rechazo al propio cuerpo, provoca graves trastornos en la salud, las enfermedades del siglo XXI: anorexia nerviosa, bulimia, tanorexia, vigorexia... "Con el fin de entrar en (o incluso llenar) una talla 36, estar morenos/as todo el año o poder marcar músculo a gusto en la playa, hombres y mujeres se sacrifican durísimamente y ponen en peligro su salud, muchas veces provocando daños irreparables en su organismo", señalan desde Langresta. Por último, ponen de manifiesto que el canon estipulado se vende como "el único verdadero y absoluto", cuando no es más que "otra arma al servicio del capitalismo más agresivo". "Debemos aprender a aceptarnos tal y como somos, y no confundir el hecho de cuidarnos (mediante alimentación variada y natural, además de actividad física) con convertirnos en esclavos/as de la moda. Por todo esto, exigen "la erradicación de cánones exclusivos para hombres y mujeres, y la fomentación de modelos de todo tipo de medidas, tamaños y colores. No queremos sustituir unos cánones por otros, somos conscientes de que cada persona responde a un perfil y por ello atenernos a uno en concreto sería tan ridículo como nocivo". |
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Un año más, la 
Comentarios
@Jose: No estoy nada de acuerdo con lo de "opción" sexual: A mi nadie me dio a elegir... eliges en cierta manera vivirlo de acuerdo a lo que eres ó no pero no eliges ser bi, homo, trans ó heterosexual.
Diríase que lo que se pretende por parte de tales elementos es crear una subcultura urbana en relación a lo que no deja de ser otra cosa que una opción u orienación sexual, y en algunos casos de identidad, como en transgeneros y transexuales.Diríase también que en España, y en el resto del mundo, se aceptara la "homosexualidad", solo si responde a ciertos estereotipos creados por el conjunto de la sociedad, y en los que ciertos elementos del "colectivo", se encuentran muy comodos, provocando una mayor sensación de estigmatización en quien no quiere sucumbir ante ese chantaje de llevar a la práctica un falso comportamiento para sastisfacer la visión que de ellos se tiene y que es la única aceptada.
Aunque me alargaré un poco, voy a contar una anécdota que sucedió hace aproximadamente catorce años y que tuvo como protagonista ausente de la misma a un chico de quince años.
Le conocía solo de vista, al igual que a su madre.
El chico era alto, fornido, aspecto viril.
En una ocasión encontré a su madre hablando con una amiga y le estaba contando algo de su hijo. Esto fue lo que la contaba:
"...El otro día mi hijo me dijo:
-Mamá, ven sientáte,no te asustes, te tengo que contar una cosa.
Mira, yo soy un hombre muy hombre...
Atiza, pensé para mi, la va a decir que ha dejado embarazada a una chica, pero me equivocaba.
-...pero me gustan los chicos, concluyó diciendo".
Resalto el cuidado que tuvo el chico en dejar clara su masculinidad y en evitar las palabras Gay y homosexual, la primera sinónimo de cultura urbana y de una determinada forma de comportarse muy artificial, por no decir histriónica, y la segunda definitoria de la naturaleza de una acción, en este caso de carácter sexual, que fue utilizada, y aún hoy mismo como etiqueta clasificatoria y además en muchos casos como adjetivo de índole psiquiátrica.
Y es que es esto lo que hay que conseguir finalmente como objetivo final, abolir la segregación realizada sobre la sexualidad y su ejercicio en orden a la orientación de cada uno, es decir, terminar con las definiciones de homosexual y heterosexual, y que estas sirvan a lo sumo solo para definir la naturaleza de un acto, y no a la persona que lo lleva a cabo. No es tan dificil, porque no siempre ha sido así, ya que hasta hace no muchos siglos el común de la población no hacía distingos de este tipo sobre las personas y su orientación, no había ni homosexuales ni heterosexuales, solamente actos en uno u otro sentido, y en la mayoría de las personas en ambos sentidos.
Too'l mi apoyu pa los LGTB de Cantabria y del mundu.