El temor al descenso ha llegado al Sardinero para quedarse

R.S.S.
| 26.04.2011

Racing_malagaEl Racing cae derrotado por 1-2 ante el Málaga. Con esta victoria los de Pellegrini salen de los puestos de descenso y el Racing se vé otra vez en complicaciones. Dos goles de Baptista y Seba en apenas tres minutos fueron sólo respondidos por un solitario gol de Rosenberg ya en la segunda mitad. El Sardinero vivió un sentido minuto de silencio en honor a 'Cioli' y al padre de Preciado.

 

Los Campos de Sport de El Sardinero acogieron el partido correspondiente a la 33ª Jornada de Liga con un sentido minuto de silencio en homenaje a Jesús Sanz 'Cioli' y al padre de Manolo Preciado. El comienzo de partido no hizo presagiar que se iban a vivir más momentos tristes esa tarde. Y es que en el primer minuto de partido, el Racing dispuso de una gran ocasión de gol cuando entre Munitis y Giovani crearon una jugada que terminó en la botas de Rosenberg, quien regateó al portero pero, escorado, no pudo culminar la acción.

En los minutos siguientes el conjunto santanderino tuvo más ocasiones para perforar la meta del guardameta malacitano, con sendas contras protagonizadas por Giovani y Rosenberg, e incluso un tiro de Pedro Munitis que despejó un defensa. Un partido más, el Racing iba a pagar cara su inoperancia.

El Málaga reaccionó a los intentos del equipo local con las mejores armas de las que dispone: Duda, Rondón y la 'bestia' Baptista. El portugués empezó a suministrar balones aéreos con ese guante que tiene en su pierna zurda, y los peligrosos delanteros del Málaga ponían en serios aprietos a la pareja de centrales formada por los cuestionados Henrique y Torrejón. Precisamente por errores de los centrales racinguistas llegó una clarísima ocasión de gol para el conjunto andaluz, con el venezolano Rondón como artífice. En un primer remate estrelló un cabezazo en el larguero, para después quedarse solo delante de Toño y lanzar desviado.

Después vendría la última oportunidad del Racing para adelantarse en el marcador, con una gran ocasión de Giovani tras pared medida con Rosenberg, pero el mexicano chutó con poca fuerza y desperdició la ocasión. A continuación llegó el mazazo. Baptista iba a coger un balón a 30 metros de la portería y soltar un zapatazo que se coló por la escuadra derecha de Toño. Un auténtico golazo del brasileño que servía para adelantar al Málaga y silenciar al Sardinero. Corría el minuto 32 del primer período y sólo dos minutos después, iba a llegar el segundo tanto, tras un pase de chilena a cargo de Baptista dentro del área, que encontró a Seba de rematador. Muy poco estorbado por Francis, Seba remató y Toño paró, pero el rechace le favoreció y no desaprovechó la segunda oportunidad.

Ya en el segundo tiempo, Manuel Pellegrini reforzó el centro del campo y la circulación de balón del Racing empeoró ante un rival completamente replegado. Sólo la entrada del chaval Luque en sustitución de Munitis aportó algo de claridad a la ofensiva del Racing. Precisamente una galopada de Luque con robo de balón incluido sirvió para que se plantara en el lateral del área y  pusiera un pase atrás que Rosenberg se encargó, esta vez sí, de introducir en la portería de Willy Caballero.

A raíz del gol, el Racing se volcó tratando de conseguir el empate, pero sólo logró crear peligro con embarulladas jugadas a balón parado en las que lo más destacable fueron las continuas subidas de Toño, y que tras un fallo garrafal de Francis en el despeje, a punto estuvieron de costar el tercero de los andaluces. Así concluyó el partido con el 1-2 favorable al Málaga.

Otra derrota del Racing de Santander, de nuevo ante un rival directo, que le coloca en una situación muy comprometida. Los tres puntos dan renovados aires de salvación al Málaga, que sale de los puestos de descenso colocándose con 36 puntos, a sólo uno de los cántabros. El Racing queda por tanto dos puntos por encima del Osasuna, quien con 35 puntos cae a la antepenúltima posición tras la victoria del Zaragoza ante el virtualmente descendido Almería.

De nuevo dos goles encajados en apenas tres minutos, como sucedió ante el Deportivo, dejan sin aliento a un Racing falto de definición y muy falto de contundencia defensiva. Los de abajo siguen puntuando y a los de Marcelino se les está haciendo terriblemente largo este final de temporada.