Afición y jugadores demuestran que no necesitan a Ali para que el Racing gane y siga en Primera

R.S.S. Redacción.
| 02.05.2011

gol_racing_mallorcaVital triunfo del Racing en El Sardinero ante un poco ambicioso Mallorca. Los goles de la pareja sueca, Rosenberg y Kennedy, y un penalti parado por Toño que evitó el 1-1, permiten a los de Macelino sumar tres puntos más en la dura batalla por alcanzar la cada vez más cara salvación. Sin “Míster Ali” en el palco, la afición y los jugadores cumplieron con nota y enseñaron cuál es la esencia del fútbol: unos futbolistas luchando en el campo y unos seguidores animando y sufriendo en la grada. Destacó el buen debut del joven canterano Álvaro en el eje de la defensa.

La necesidad del Racing marcó el comienzo

Desde el pitido inicial se notó que el Racing era quien necesitaba los puntos. El Mallorca llegaba a Santander con la sensación del deber cumplido al vencer la semana pasada al Getafe y alcanzar la tranquilizadora cifra de 42 puntos. Por el contrario los de Marcelino venían acuciados tras encadenar un empate y dos derrotas, y ver que equipos de abajo como Málaga, Zaragoza o Hércules seguían sumando puntos para escapar del pozo del descenso.

Siempre que el líder de la Liga se acerca o canta el alirón se producen derrotas poco habituales con rivales menores, pero en el caso del Barça y el Madrid, tales tropiezos se presumían más tardíos. Por desgracia para el Racing no ha sido así. En la jornada liguera del sábado, Zaragoza y Real Sociedad se impusieron, respectivamente, al Real Madrid y al F.C. Barcelona. Metidos de lleno en la lucha por la salvación, estos rivales directos del conjunto cántabro se encontraron con tres puntos de los que a comienzos de temporada se suelen dar por perdidos. Más presión para el Racing en su choque con el Mallorca de Laudrup.

Esta vez el equipo cumplió con lo que se espera de alguien consciente de lo que se está jugando. Salió con mucha intensidad y apretando al rival y las primeras ocasiones de peligro fueron para el Racing, limitándose el Mallorca a no perder el sitio. Pronto iba a tener premio semejante actitud. En el minuto 13 un robo de Lacen fue continuado con un excelente pase al hueco para la carrera de Giovani, quien hábilmente controló y dio el pase de la muerte para que Rosenberg marcara el primer tanto del partido. Gran acción del Racing y gran definición del sueco, que aunque de forma tardía, parece ir exhibiendo algunas de las cualidades de su etapa en Alemania.

Sin embargo las gradas del Sardinero apenas tuvieron tiempo para saborear la tranquilidad de ver a su equipo atacar y adelantarse en el marcador. Tan solo siete minutos después del gol de Rosenberg, el árbitro señaló un inexistente penalti de Henrique sobre De Guzmán, cerca de la línea lateral del área de Toño. El meta alicantino se colocó los guantes de 'Súper-Toño' para detener el lanzamiento de Ramis, adivinándole la intención y despejando el esférico. La comunión entre el equipo y la grada estalló con fuerzas renovadas tras el pánico generado por el penalti. 

Los locales se recompusieron y siguieron teniendo presencia ofensiva, eso sí, con más entrega que acierto. Hasta que en el minuto 42, Kennedy Bakircioglü mandó un lanzamiento directo al fondo de la red de Aouate. El sueco de ascendencia siria, que volvía tras una lesión, golpeó con fuerza una falta lateral buscando el primer palo y sorprendiendo a Dudu Aouate, que además de no poder evitar el gol se golpeó la cara contra el poste. El que en tantas ocasiones defendiera la portería del Racing no pudo continuar y en el descanso fue sustituido por Lux.

Con la victoria en la mano, el Racing perdonó y llegaron los nervios

Tras la reanudación se vivieron los mejores momentos del equipo, con dos ocasiones clamorosas para haber puesto mayor distancia en el marcador. La primera estuvo en botas de Munitis, pero el de Barrio Pesquero demostró que a pesar de su entrega, hace tiempo que está reñido con el gol. Solo, en el área pequeña y con el portero vencido, Munitis marró. La otra ocasión vino de una nueva galopada de Giovani, que volvió a buscar a Rosenberg con un pase atrás despejado en última instancia por un defensor bermellón.

A pesar de las buenas sensaciones, desperdiciar semejantes ocasiones acabó pesando en un equipo con tantas ansiedades. El último tramo del partido fue del Mallorca, que trató por todos los medios de recortar distancia, pero siempre se acabó topando con Toño.

Resultado final de 2-0 favorable al Racing que le permite dar un paso más hacia la salvación. Se coloca con 40 puntos, pero con las múltiples victorias de los implicados en la zona baja de la tabla queda tan sólo tres puntos por encima del descenso, cuya antepenúltima plaza ocupa ahora el Getafe, acompañando al Hércules, y al virtualmente descendido Almería.

Apuntes para el optimismo

Los minutos previos al comienzo del partido hacían presagiar una mala entrada, pero finalmente la afición racinguista dio una lección de entrega y apoyo al equipo, con una manifestación desde la simbólica Fuente de Cacho incluida.  En los duros y turbulentos momentos que vive la entidad, la afición demostró ser el mejor estandarte de un club que al margen de la penosa gestión de dirigentes incompetentes y empresarios sin escrúpulos siempre pertenecerá a aquellos que sienten sus colores y sufren y vibran con ellos. El día que se pierda eso poco importarán leyes concursales, préstamos por endeudamiento público y cambios de propietario, pues no puede haber mayor pérdida que la de un sentimiento, unos valores y una identidad.

Además de la victoria y la demostración del apoyo de la afición a los jugadores en los difíciles momentos que atraviesa el Real Racing Club de Santander, hubo ayer más grandes noticias para el ánimo de los seguidores racinguistas. En los tiempos de un fútbol moderno donde prima el contraste entre penuria económica y despilfarro en fichajes exóticos junto con la pérdida de identidad, ayer los más de 15.000 aficionados presentes en El Sardinero se dieron el lujo aplaudir y ovacionar a tres jóvenes valores de la cantera de La Albericia.

El que más protagonismo tuvo ayer fue el lebaniego Álvaro, central de 21 años que debutó en Primera División saliendo de titular y realizando un gran encuentro, muy serio, concentrado y sin apenas cometer errores. Enorme mérito para el chaval, reconvertido del lateral y recién incorporado al primer equipo, en un partido de tanta tensión y trascendencia. En el minuto 82 se retiró lesionado y entró Osmar en su lugar. El de Santoña no parece contar con la confianza de Marcelino, pues apenas ha disputado minutos ante la inmerecida condición de indiscutibles de Torrejón y Henrique, y ahora parece que Álvaro le ha ganado el puesto como tercer central del equipo. También volvió a disfrutar de minutos el incisivo Luque. El chaval de Torlavega entró por Kennedy en el minuto 67 de partido.