La manada cántabra mantiene lider al bisonte

E.C. Redacción.
| 09.09.2011

cobo_pea_cabargaJuanjo Cobo consiguió mantener el jersey de líder a pesar del triunfo de etapa de Froome, que recorta diferencias hasta situarse tan solo a 13 segundos del corredor cántabro. Por detrás, Bradley Wiggins se descuelga a más de minuto y medio y queda descartado para la lucha por el triunfo final.

La afición cántabra no falló a la cita, acudió "en manada" y animó sin descanso al “bisonte” cuando más lo necesitaba.

La etapa comenzaba en tierras riojanas, y apenas se habían rodado los primeros kilómetros, ya se prometía ser un día duro. El pelotón volaba muy por encima de la velocidad prevista por la organización. Los intentos de fuga se desvanecían antes de poder coger tan siquiera un minuto de ventaja sobre un pelotón comandado por los hombres de Katyusha y Liquigas.

El objetivo inicial del GEOX había fracasado. Matxín pretendía una etapa lenta, donde un grupo de escapados pudiesen disputar la etapa frente a un pelotón que rodase tranquilo bajo las órdenes del conjunto cántabro. Pero como sabe el director vasco afincado en Cantabria, el ciclismo no es tan fácil y muchos equipos tenían interés en endurecer la carrera y jugarse la etapa en plena ascensión.

Así fue como un pelotón lanzado entró en la localidad de Heras y más tarde dio el giro a la derecha donde empezarían una durísima ascensión. El campurrianu David de la Fuente, incansable, cogía las riendas de un gran grupo que empezaba a retorcerse ante las rampas iníciales del 10%. Sin llegar el primer kilómetro de ascensión, Daniel Martin lanzaba un duro ataque al que solo podía responder Kiryienka. Por detrás, David cedía el mando a Denis Menchov, que imponía un ritmo exigente, pero poco interesado en reducir diferencia con los dos hombres de cabeza.

Sorensen también se animó a probar suerte, a menos de 4 Km. para meta, consiguiendo alcanzar la cabeza de carrera, que en esos momentos se mantenía a 10 segundos del grupo de los favoritos. Por detrás, Menchov seguía trabajando, pero su ritmo parecía no interesar a ninguno de los favoritos, provocando un nuevo ataque, esta vez de un corredor peligroso como es Van den Broeck. Faltaban menos de 3 Km para meta y la carrera se rompía en mil pedazos. En el descanso previo a los dos últimos kilómetros de ascensión, la carrera se reagrupaba y apenas una veintena de corredores sobrevivían a la ascensión con posibilidades.

Pasado el descanso comenzaba lo realmente duro: un último esfuerzo de menos de dos kilómetros, con rampas que llegan a alcanzar el 19% de desnivel. Los hombres de Euskaltel agitaban la carrera por medio de ataques de Antón y Nieve. Uno de ellos acabo por romper completamente el pelotón, dejando un claro damnificado: Bradley Wiggins. El corredor del conjunto Sky cedía y Juanjo Cobo, sabedor de la importancia de esta situación, se echaba la carrera a sus espaldas.

El “bisonte” embestía, y hacía verdadero daño al resto. A su rueda, Froome esperaba su oportunidad. Y no la desaprovechó. A falta de 1 km. para meta, en la zona más dura de la ascensión, lanzó un durísimo ataque. Juanjo, siempre atento, le aguantaba la rueda. Pero el ataque del corredor africano no parecía tener fin, metro a metro el ritmo no bajaba y el líder empezaba a ceder. Cedió, la rueda de Froome se perdió en un mar de gente y Cobo parecía no poder coger un ritmo que le hiciera minimizar los daños, y por unos segundos Peña Cabarga enmudecía.

No podía ser, era Cantabria, era su gente, y era el “Bisonte de la Pesa” quién se jugaba la vuelta. Centenares de personas enmudecían cuando Froome pasaba en cabeza, y estallaban en gritos de apoyo cuando a pocos metros Juanjo no se daba por vencido. Nunca se sabrá de donde se sacan las fuerzas en estos casos, pero lo cierto es que Cobo las sacó, y pedaleando más con el corazón que con las piernas y la cabeza, el “Bisonte” metro a metro daba caza al corredor de Sky.

Y lo cazó. A menos de 200 metros de la meta, las fuerzas se igualaban. Pero la emoción del momento le jugó una mala pasada. No se conformó con llegar a la rueda del africano, sino que lo atacó en el acto. Demasiado lejos por un incomprensible desconocimiento de la llegada para un paisano, a 150 metros de meta Cobo se situaba por delante, pero era una distancia demasiado grande para poder defenderla. Como si una carrera de motociclismo se tratase, Froome espero a la última curva para revasarlo por la parte interior, sacando completamente de punto al cántabro, que se entregó en los últimos metros llegando a perder un segundo.

Con esta victoria Froome tiene la vuelta a tan solo 13 segundos. Por delante, tres etapas plagadas de puertos y bonificaciones que pueden dictar sentencia en esta vuelta.

 

[Imagen extraída de esciclismo.com]

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