Estudiantes y activistas sociales consiguen parar el desahucio de una familia astillerense

Marcos M.R.
| 02.04.2014

Cerca de 200 personas se congregaron ayer a la puerta del domicilio de la Calle Poeta Miguel Hernández para impedir que se produjera el desahucio de una familia astillerense decretado por Liberbank. Estudiantes, trabajadoras, parados, miembros de varios colectivos sociales, vecinos del pueblo, etc, se juntaron para demostrar, una vez más, que cuando la gente común se une es capaz de lograr victorias.

El desahucio estaba programado para las 10 de la mañana de ayer miércoles. La entidad que ordenaba el lanzamiento de la familia astillerense era Liberbank, la Caja Cantabria absorvida, privatizada y rescatada con fondos públicos, que ofrecía a la familia un inasumible alquiler de 580 € mensuales, al no superar sus ingresos los 500 € al mes. La PAH de Santander informó ayer por la noche de que se iba a producir este desahucio a varias personas de diferentes movimientos sociales y la noticia corrió como la pólvora tanto por las redes sociales como por el boca a boca.

Sobre las 9 y media de la mañana, unas 100 personas ya se encontraban a las puertas del portal 14A de la Calle Poeta Miguel Hernández de Astillero, en donde se encuentra la vivienda de Mariló y sus dos hijos: Juan, estudiante de medicina de 20 años y su hermana Lizbeth, estudiante en Astilleru de 17. En la media hora restante hasta las 10 en la que el desahucio estaba previsto, cada vez más gente se fue agrupando a las puertas de la vivienda. A destacar la gran cantidad de alumnos del Instituto de Astilleru donde la hija de Mariló cursa sus estudios, así como de personal docente del mismo.

Los miembros de la PAH de Santander explicaron el protocolo habitual de actuación en estos casos: un grupo de personas subía al piso de la familia para apoyarles; otro grupo se tenía que meter en el interior del portal ocupando todo el espacio del mismo hasta el primer piso (en el que vive Mariló y sus hijos); y el resto del grupo permanecería fuera intentando mediante la resistencia pasiva evitar la actuación de la Guardia Civil. Cuando pasaban pocos minutos sobre las 10, apareció un coche de la Policía Local de Astillero y dos guardias civiles. Vieron la situación, hablaron con miembros de la PAH y éstos nos comunicaron que la entidad bancaria decidió suspender el lanzamiento. Estaba claro, la masiva presencia de gente solidaria con la situación de la familia astillerense había logrado frenar el desahucio. La alegría inundó a la familia y a todos los allí presentes.

Concentración frente el Ayuntamiento de Astilleru

Después de permanecer en el lugar unos minutos para cerciorarse de que la suspensión del lanzamiento era cierta, los activistas y la familia se dirigieron hacia el Ayuntamiento de Astillero, para exigir al ejecutivo local que no volviera a utilizar recursos municipales para ejecutar un desahucio (en referencia a la Policía Local) y que se preocupara de la situación de los vecinos.

La gente allí concentrada pidió que el alcalde de Astilleru bajara a la calle para dar la cara, pero esto no sucedió. Un miembro de la PAH Santander entró al Ayuntamiento y la respuesta que le dio el primer teniente de alcalde fue que desconocían el hecho de que una familia vecina del municipio fuera a ser desahuciada. Tras unos minutos más a las puertas del Ayuntamiento la concentración se disolvió.

Negociación de un alquiler social en la sede de Liberbank en Cazoña

A la 1 del mediodía, activistas de la PAH de Santander se dirigieron junto a la familia astillerense a la sede de Liberbank en Cazoña, Sanander, para negociar con al entidad bancaria un alquiler social para Mariló y sus hijos. La respuesta de Liberbank fue eximirse de toda responsabilidad aduciendo que la decisión dependía de Madrid. Aun así, se le dijo a la familia que se les ofrecería una cuantía para el alquiler menor a los 580 € al mes anteriormente citados. Aunque, a efectos prácticos, Liberbank tan solo ha recogido esta petición de un alquiler social bajo el aviso de los activistas de la PAH Santander de volver a la vivienda de Astilleru si se produce una nueva orden de desahucio.

Así mismo, los miembros de la PAH también negociaron con la entidad bancaria sobre la posibilidad de conseguir un alquiler social para otros casos que están llevando.

Territorio: