Cientos de personas proclaman en la Universidad que #PreguntarNoEsDelito

Redacción.
| 17.02.2015

Los 9 jóvenes imputados con hasta 12 años de cárcel por acudir al acto 'Tengo una pregunta para usted' han comparecido hoy pública y colectivamente para exponer cómo vivieron aquel 17 de febrero y responder a las preguntas de los medios.Éste es el texto que han leído:

Buenos días a todas y todos, y muchas gracias por acudir a esta rueda de prensa de la asamblea #PREGUNTARNOESDELITO.

Como veis, comparecemos no sólo las personas imputadas, sino también amigos, familiares y una parte representativa de la sociedad civil, que ha querido acompañarnos, entendiendo que hoy nos toca a nosotros afrontar este juicio por defender pacíficamente la Educación Pública, pero mañana podría tocar a cualquiera si no nos unimos para hacer frente a este tipo de injusticias y abusos.

Vamos a explicar primero cómo vivimos aquel 17 de febrero y después contestaremos vuestras preguntas, aunque como comprenderéis, con un proceso judicial tan grave en marcha, no vamos a entrar en cuestiones relacionadas con nuestra defensa.

Hace un año se organizó en esta Universidad un acto “de libre acceso hasta completar aforo” que bajo el título ‘Tengo una pregunta para usted’, se publicitaba como “un momento excepcional para plantear al presidente de nuestra Comunidad nuestras reflexiones e inquietudes, y un ejercicio de transparencia”.

Acudimos a éste en actitud pacífica, encontrando un despliegue de la seguridad privada instalado en los accesos al edificio de la Universidad, que nos impedía entrar al acto sin aportar ningún tipo de justificación. No comprendíamos cómo, incluso presentando la tarjeta de la Universidad, se nos prohibía el paso.

Al permitirse sólo acceder a personas afines, el acto acabó desarrollándose en una sala semivacía con más gente fuera que dentro.

Por no poder ejercer nuestro derecho a acudir a un acto PÚBLICO para formularle al presidente de la comunidad nuestras preguntas, trasladamos nuestro descontento con sus políticas a la conclusión del mismo.

Ignacio Diego monta en el coche sin el menor impedimento y abandona la Universidad, declarando incluso al día siguiente en el Diario Montañés haber estado “muy a gusto”.

Una vez ya había abandonado el lugar, uno de los escoltas propinó un puñetazo en la nuca y una bofetada a dos de los jóvenes. Esas agresiones, totalmente gratuitas, generaron lógicamente los reproches de los allí presentes.

Fue entonces cuando llega al lugar la Policía. Ésta responde a nuestra solicitud de identificar al escolta que nos agredió, pidiéndonos la identificación a dos de nosotros.

Tras trasladar en vano a la Policía lo ocurrido, nos retiramos indignados, denunciando públicamente el abuso que habíamos sufrido.

Nadie podía imaginar que, 8 días después, nos enteraríamos por la prensa de que se había puesto en marcha una investigación judicial sobre 9 jóvenes.  No supimos que se trataba de nosotras hasta que nos llamaron a declarar.

Imaginad por un momento cómo os sentiríais si de forma totalmente inesperada e injustificada os vierais acusados de:
- Injurias y amenazas.
- Falta continuada contra el orden público (multa de 10 a 60 días).

O más increíble aún,

- Delito de Daños agravados  (multa de doce a veinticuatro meses y entre 1 y 3 años de cárcel).
- Delito de Coacciones (multa de doce a veinticuatro meses y de 6 meses a 3 años de cárcel).
- Delito de Desórdenes públicos (de 6 meses a 3 años de cárcel).
- Delito de Atentado agravado (de 4 a 6 años de cárcel).

Delitos que pueden suponer hasta 12 años en prisión y sumarían un total de 42 entre todos los imputados.

12 años de prisión por no dejarnos amordazar en un acto público.

12 años de prisión por defender la Educación Pública.

El auto judicial, a partir de las declaraciones de los escoltas, el chófer y el Jefe de Gabinete del Presidente, ha dibujado un escenario totalmente irreal, con una barrera de tres personas que impedían el acceso al coche oficial, intentos de entrar al vehículo cuando el Presidente estaba en su interior, agresiones, una pancarta tapando el parabrisas… nada de eso ocurrió y lo vamos a demostrar.

Han llegado incluso a presentar facturas por daños a unos coches que en las fotografías se observa cómo se marchan sin mácula, o a afirmar que “intentamos agredir al Presidente en todo momento”, lo cual es rotundamente falso. Sin embargo, el testimonio de la periodista, única persona imparcial en estos hechos, no ha sido tenido en cuenta por contradecir la versión oficial.

Por ello, hemos presentado un recurso, aportando el testimonio de tres periodistas más y pruebas definitivas.

Nos hemos visto envueltos en un proceso angustioso que no sólo nos está afectando en nuestra vida cotidiana sino que repercute duramente en la gente que nos quiere.

Desde hoy, vamos a poner en marcha la campaña #PreguntarNoEsDelito, para dar a conocer nuestro caso y canalizar la solidaridad a través de un formato de autoinculpación simbólico. Nos negaron el derecho a preguntar y lo vamos a reconquistar con creces, entre todas y todos. Hacemos un llamamiento a acompañar la etiqueta #PreguntarNoEsDelito con la pregunta que queráis hacerle a Ignacio Diego. Que la injusticia y el abuso que estamos sufriendo sirva para visibilizar todas las injusticias y abusos que sufrimos en Cantabria, en cada pueblo, en cada barrio, en cada centro de estudios, en cada puesto de trabajo…

Agradecemos enormemente la solidaridad y las muestras de apoyo de tanta gente, de tantos amigos, compañeras, personas desconocidas que son conscientes de la importancia y la gravedad de este proceso. Esto nos da fuerza para continuar defendiendo los derechos sociales y aquello que creemos justo.

Muchas gracias.