En Cantabria existen más de 120.000 viviendas vacías y secundarias mientras aumentan los desahucios

Marcos M. R. Redacción
| 25.04.2013

Según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística a final de enero de 2012, existen casi 50.000 viviendas vacías, y cerca de 75.000 viviendas secundarias en Cantabria, mientras que el número de desahucios se ha multiplicado por cuatro desde el inicio de la crisis capitalista en 2007.

El 'boom inmobiliario' se tradujo en Cantabria en un incremento de un 26% del número total de viviendas en el periodo 2001-2011, situándose éste en 358.499, resultando Cantabria una de las autonomías del Estado en las que de manera más acentuada se produjo este boom.

Este incremento de las viviendas totales vino acompañado de un significativo aumento del número de casas vacías, que se acrecentó en casi un 15%, situándose la cifra total de éstas en 74.697.

Mientras tanto, el número de ejecuciones hipotecarias que estaban en proceso de trámite en los juzgados cántabros a la finalización de 2012 se multiplicaron por cuatro en relación al año 2007.

De esta manera, se produjo un aumento del 332 % en el número de las ejecuciones hipotecarias que aún estaban en proceso de trámite al final del periodo comprendido entre 2008 y 2012, en comparación con el periodo comprendido entre los años 2003 y 2007.

En cuanto a los desahucios, en el segundo trimestre de 2012 en Cantabria se sitúo el ritmo de desahucios en 45 al mes, situándose la cifra total en ese intervalo en 135, un 3,1% más que en el mismo periodo de 2011.

Cantabria es la segunda Comunidad con mayor número de viviendas de segunda residencia

El número de viviendas de ‘segunda residencia’ en nuestro territorio también creció de forma considerable entre los años 2001 y 2011, situándose la cifra total de las mismas en 74.697 a finales de enero de 2012. Esto supone un incremento porcentual cercano a los 15 puntos.

Cantabria ostenta el dudoso honor de situarse como segunda Comunidad Autónoma con mayor número de viviendas secundarias en el conjunto del Estado español, mientras el municipio de Castru está situado entre los 30 municipios con un mayor número de las mismas en todo el territorio estatal.

Estos datos no hacen sino confirmar las erróneas e interesadas políticas, al servicio de poderosos intereses económicos, llevadas a cabo por los gobiernos del PP y de la coalición PRC-PSOE en los últimos años.

Los jóvenes cántabros han resultado en la última década los que más dificultades han tenido de todo el Estado español para independizarse, debido a que sus salarios precarios contrastaban con el encarecimiento de la vivienda por la llegada de población con mayor poder adquisitivo (mayoritariamente de Vizcaya y Madrid). Esto provocaba que la juventud cántabra no pudiera permitirse una primera vivienda mientras sus localidades se masificaban con segundas residencias para foráneos.

Cantabria se ha convertido en un espacio dentro del Estado español centrado, casi en exclusiva, en la recepción de turismo. Se ha fijado la actividad económica de la Autonomía en la construcción –hasta que la burbuja explotó- y en el sector terciario, mientras que las actividades económicas tradicionales del pueblo cántabro, como la ganadería, se encuentran cada vez en una situación de más precariedad y abandono por parte de las instituciones. Además, la apuesta por la industria es prácticamente inexistente, y en Cantabria no deja de menguar el, ya escaso, tejido industrial existente.