ADIC considera un "fraude" la admisión bajo el mismo sello de anchoas no cantábricas

Carmen T.
| 14.05.2014

La Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) desaprueba las recientes decisiones que el Gobierno de Cantabria ha tomado con respecto a la protección de la anchoa, según ha manifestado en una nota de prensa emitida el pasado viernes. ADIC critica que a partir de ahora se otorgará el sello “Calidad Controlada” a ejemplares “de otras latitudes”, lo que, lamentan, “es devaluar el producto”.

Esta decisión, publicada en el Boletín Oficial de Cantabria hace apenas un mes, aunque sí exige que las tradicionales anchoas se elaboren en Cantabria, acepta bocartes que hayan sido pescados en la costa Atlántica y Mediterránea. Desde la asociación consideran que la anchoa del Cantábrico tiene un prestigio “ganado a pulso” y que ha sido creado no solo en base a “la manera de trabajar  la materia prima, sino precisamente con ella”.

Consideran, por tanto, que el sello de Calidad Controlada es un “fraude al consumidor” que beneficia un producto de características inferiores en contra del original cántabro y que no contribuirá a “fomentar el empleo en el sector”, justificación que empleó el Gobierno al aprobarse la orden.

Contra esta norma, ADIC apuesta por una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la “anchoa del Cantábrico”, un nombre “arraigado, reconocido y prestigiado”, además de respaldado por el resto de Comunidades del Cantábrico. La asociación, que también ha criticado una reciente propuesta de la consejera de Pesca, Blanca Martínez, quien apostaba por la IGP “anchoa del Golfo de Vizcaya”, rechaza sucedáneos y reivindica el nombre, procedencia y elaboración auténticamente “identitarios” de este producto.

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