El 22-F vuelve a haber pleamar... verde

Marcos M. R.
| 14.02.2014

El próximo sábado 22 de febrero, a partir de las 6 de la la tarde, la Marea Verde en defensa de la educación pública volverá a subir, "anegando" las calles de Santander, para mostrar una vez más el rechazo de la comunidad educativa y el conjunto de la sociedad cántabra a la LOMCE de Wert y las políticas de Serna.

La Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública ha expuesto en un comunicado las razones de esta primera gran movilización del año, en el que en su opinión “se ciernen nuevas amenazas”.

Entre las "nuevas amenazas" destaca la “gran cantidad de dinero”  que las familias van a tener que gastar en nuevos libros de texto por la entrada en vigor de los nuevos currículos y la péridida de puestos de trabajo que puede causar la nueva ley en la FP básica.

Respecto a lo primero, supone un nuevo ataque a las familias en peor condición económica. En los últimos años el descenso en las ayudas para la compra de material escolar había sido en parte subsanado con los bancos de libros, pero dado que para el próximo curso ya entrará en vigor el cambio de temarios que impone la nueva ley, los libros actuales pueden no ser válidos, con lo que esta solución tampoco lo sería.

La Plataforma también destaca el “silencio” en el que se mantiene el consejero de Educación de Cantabria, Miguel Ángel Serna a este respecto, a diferencia de en otras comunidades en las que han consensuado conservar los libros de texto actuales.

En cuanto a la probable péridida de puestos de trabajo, la Plataforma señala que   la entrada en vigor de la Formación Profesional Básica, reemplazando a los actuales PCPIs (Programas de Cualificación Profesional Inicial), "pone en peligro decenas de puestos de trabajo" de maestros, necesarios en los actuales PCPI, pero prescindibles en la LOMCE. Añadiendo a esto que, de llevarse a cabo el aumento a 30 alumnos por aula que la LOMCE consiente, se "mandaría al paro a más profesores".

A su vez, vuelven a destacar el “silencio” de Serna también a este respecto, que para el colectivo en defensa de la enseñanza pública “no presagia nada bueno” distanciándose de sus homólogos en otras autonomías como Andalucía, Cataluña y País Vasco que han garantizado la presencia de estos profesores el próximo curso en las aulas.

Por último, advierten que se seguirán produciendo manifestaciones como la del día 22, ,"mientras las aulas de 2 años no vuelvan a contar con una maestra a tiempo completo, se restituyan las becas, las ayudas para compra de material escolar, el horario lectivo de los profesores de Secundaria, se deje de penalizar económicamente las bajas por enfermedad, se cubran las sustituciones a su tiempo, etcétera”.  Y rebaten a los políticos que si según ellos la situación económica "mejora", su obligación es "demostrarlo con hechos”, ya que “la lista de tareas que deben acometer es larga".

La última manifestación educativa en la capital cántabra, durante la huelga del 24 de octubre, fue histórica.