La Tauromaquia tampoco entiende de austeridad

Redacción.
| 06.06.2011

delasernarevillaEl alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, junto al presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Municipal 'Plaza de Toros de Santander, S.A.', Constantino Álvarez, presentaron el pasado viernes los carteles de la Feria Taurina de Santiago, que se iniciará el 23 de julio y finalizará el 31.

Pese a la crisis económica y las promesas de austeridad institucional, y pese que la contestación social crece año tras año, el Ayuntamiento de Santander volverá a financiar con varios millones de euros del erario público el desarrollo de la Feria de Santiago, que contará con "los toreros triunfadores en San Isidro y la Feria de Abril" (ésta sí, sevillana). Además, tratará de vincularse a una tierra, Cantabria, donde la Tauromaquia sigue teniendo graves problemas para asentarse y año tras año las taquillas se mantienen despobladas y son deficitarias.

Pocas son las novedades que presenta la Feria de Santiago que, a pesar de la ausencia de José Tomás, contará "con todos los primeros espadas". La organización destaca la presencia de José María Manzanares, Alejandro Talavante, Juan del Álamo (que tomará "la alternativa" en Santander "teniendo como padrinos a El Juli y Miguel Ángel Perera), Ponce, Morante de la Puebla, Cayetano, El Fandi, El Cid, Sebastián Castella o Juan José Padilla.

La "fiesta nacional" española

En Cantabria son sacrificados cada año más de 60 toros en esta feria, mientras en el Estado Español la cifra asciende a más de 11.000 vidas. Pese a las movilizaciones sociales de protesta que año tras año organiza Huellas Cantabria, y a que las encuestas señalan que la inmensa mayoría de la población rechaza esta práctica, el Ayuntamiento de Santander destina cada año a la Feria de Santiago más de 2 millones de euros para la contratatación de ganaderías y toreros. Incluso, el dirigente regionalista Miguel Ángel Revilla, siempre presto a defender los valores del nacionalismo español, calificó esta práctica de "expresión artística" y a los antitaurinos de "violentos y acosadores".

Para la responsable de Huellas Cantabria, la pejina Russel Simoni, el dinero de todos que financia las corridas de toros "se podría destinar a ámbitos culturales como la música o el teatro; al menos el ciudadano debería tener derecho a no dar su dinero para algo que le desagrada o le parece ilícito". Para Simoni "que sea una tradición de trescientos años no justifica que los toros sean lícitos hoy en día". La misma opinión tiene José Enrique Zaldívar, vicepresidente de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT), para el que "las tradiciones que no aportan más que violencia no deben preservarse. Las buenas deben perdurar, las aberraciones culturales no". Señala Zaldívar que otras tradiciones crueles ya han desaparecido de nuestras fiestas, como tirar cabras de los campanarios o cortar cuellos de aves desde un caballo a galope ".

Recientemente en Cataluña y en Ecuador se han llevado a cabo iniciativas populares para prohibir democráticamente este tipo de prácticas.

feria_taurina_sanander_bar_el_castellanoEn Cantabria no arraiga

Pese a los esfuerzos del diario más vendido en Cantabria por identificar la sociedad cántabra con la Feria, destacando la vinculación con el país del torero Francisco Marco (que en realidad es un diestro navarro con mera residencia temporal en Santoña) o el ganadero taurino Antonio Bañuelos (afincado en Santander hace años), lo cierto es que en Cantabria no hay una tradición taurina asentada. Los espectáculos taurinos más antiguos celebrados en Cantabria datan del siglo XVIII en la plaza de toros de Rasines, cuando ya había plazas con un siglo de antigüedad documentadas. El resto de las manifestaciones taurinas que se celebran datan del siglo XX, siendo las más antiguas las de Ampuero, instaurada ya en pleno franquismo (años 40).

Además de la plaza de toros de Santander, de segunda categoria, existen cuatro plazas de tercera categoría en el oriente de Cantabria: Santoña, Rasines, Ampuero y Castro Urdiales (si bien en esta última no se celebran espectáculos taurinos desde 2007). En el occidente, centro y sur de Cantabria no se celebra un solo festejo de estas características, e incluso Jose María Pereda recogió el rechazo popular que suscitaba entre la población. Todo ello invita a pensar que la práctica llegara como influencia desde tierras vascas o castellanas. Algún que otro año se suelen celebrar espectáculos con vaquillas en Tanos, en el barrio santanderino de Cueto, Barcena de Pie de Concha y Revilla de Camargo, pero estos espectáculos no obedecen a una tradición, sino "a que las empresas promotoras de los festejos ofertan esta posibilidad como una alternativa más para la organización de las fiestas patronales de los pueblos", según indica José Ángel Herrera, vicepresidente de ARCA.

Una actividad deficitaria

El presupuesto total de la empresa Plaza de Toros, S.A., que depende del ayuntamiento de Santander, ascendió en 2009 a 2,7 millones de euros. Frente a esta cantidad, y pese a que buena parte de las entradas son adquiridas por instituciones públicas para luego regalarlas a asociaciones y particulares, el importe recaudado por la venta de localidades fue de 1,8 millones. Según indica Marta Jimeno, presidenta de AVAT, "sin la financiación pública que se otorga para subvencionar el mundo del toro, que asciende a 48 € por persona, se acabaría con las corridas de toros".

 

[Información extraída del artículo de Jose Luis Rodríguez en Diagonal Cantabria]

[Foto: Evento organizado en Santander por la Peña Taurina 'El Castellano' en la pasada Feria de Santiago]