"Escándalo tras escándalo" con la variante de Oyambre

Redacción.
| 18.02.2013

variante_oyambreEl representante ecologista en el Patronato del Parque Natural de Oyambre, Emilio Carrera, ha calificado de "escándalo político y judicial" la admisión de un recurso de casación por parte del Gobierno de Cantabria ante el Tribunal Supremo por la anulación de la variante de Oyambre, cuando la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria hacía constar literal y explícitamente que la sentencia era definitiva y no admitía recurso alguno.

Esta admisión del recurso, en su opinión, constituye un "desafío" al Estado del Derecho, "viola" los principios elementales de seguridad jurídica, incurre en "flagrante" desacato, agrava el impacto y el delito ambiental que supone no restituir la obra a su estado original cuando hace ya casi dos años que lleva paralizada, hace caso "omiso" de la Ley de creación de Parque, encierra un "grave desprecio" a las funciones y los miembros del Patronato que deberían haber sido consultados preceptivamente antes de haberse presentado el recurso, y "pone en evidencia" el "doble lenguaje" del Gobierno de Cantabria y particularmente de las Consejerías de Agricultura y Obras Públicas, que asumen las negativas repercusiones del Gobierno anterior cuando le han venido acusando de aquellas decisiones tan negativas para Oyambre.

Ecologistas en Acción anuncia movilizaciones

La sentencia del TSJC señalaba la nulidad del proyecto en función de los irreversibles impactos ambientales que iba a causar tanto en la marisma de Los Llaos como en Merón,  y por el despilfarro que suponía un trazado innecesario y que tenía y tiene alternativas más baratas, respetuosas y eficaces en el entorno inmediato de los dos tramos objeto de la sentencia. Desde Ecologistas en Acción advierten de que denunciarán esta situación ante el Ministerio de Medio Ambiente y las autoridades e instituciones europeas, independientemente de las nuevas movilizaciones que acompañaran estos nuevos intentos de negarse a cumplir las sentencias de los Tribunales.

Este Gobierno está superando al anterior en la complicidad con la degradación ambiental

Emilio Carrera ha puesto de relieve también que si ya es grave el reiterado desprecio a un lugar absolutamente excepcional y uno de los activos más valiosos de los atractivos turísticos de la comunidad, no es, desde luego, el único testimonio de este Gobierno que está superando al anterior en la complicidad con los numerosos impactos, negligencias y degradación ambiental que sigue sufriendo Cantabria: el abandono generalizado de los Parques Naturales de toda la comunidad, en la financiación, en la corrección o en la restauración del patrimonio Natural, en la creación de empleo...

También denuncia "el empecinamiento en sostener, como ocurrió con Oyambre, los recursos judiciales para proseguir con obras como la variante de Comillas, y no ejecutar las demoliciones de la macrodepuradora de la Vuelta Ostrera o de las numerosas urbanizaciones ilegales que continúan a lo largo de la costa cántabra" ; así como "los enredos legislativos con las modificaciones de la Ley de Costas estatal y la Ley del Suelo autonómico para vaciar de contenido el Plan de Ordenación del Litoral, flexibilizar la construcción en los suelos rústicos y de especial protección ecológica, y pretender indultar infracciones e impactos en la franja marítimo-terrestre, marismas y rías de dominio público".

Y todo ello envuelto en la retórica psudoecológica que encierran las iniciativas sobre la suspensión del fracking, frente a la carencia de medidas más eficaces en el impulso a las energías renovables, al ahorro y la eficiencia energética, a la movilidad sostenible en el transporte o a la lucha contra el cambio climático.

Por último, sobre el concurso eólico y otras iniciativas de ordenación, "se sigue olvidando el marco general del Plan Regional de Ordenación del Territorio y la Ley del Paisaje", que continúan sin aprobarse. Sobre la supuesta dinamización del sector forestal, "padece las mismas limitaciones al no contemplar la restricción y localización más racionales y ecológicas de las plantaciones masivas y compactas de eucaliptos y pinos". Y sobre el urbanismo especulativo y unas políticas ambientales sin transversalidad alguna entre las distintas Administraciones y Consejerías, "se siguen fomentando la dispersión, la instalación de macrosuperficies en las periferias urbanas y contra el pequeño comercio, la presión cada vez mayor sobre los ecosistemas fluviales, y la acentuación de los efectos de las inundaciones, el desprecio al Patrimonio Cultural y el paisaje, los retrasos en cumplir los objetivos mínimos en la reducción, tratamiento y neutralización de residuos...".