Condenados tres policías locales de Sanander por lesiones a un joven que se negó a entregarles el móvil

Redacción.
| 22.01.2012

Epolicia_local_de_santanderl Juzgado de Instrucción número 5 de Santander ha condenado a tres policías locales por una falta de "lesiones" en la persona de un joven, al que los agentes intentaron arrebatar un teléfono móvil al "sospechar que estaba realizando grabaciones" con dicho aparato.

La misma sentencia absuelve a otros dos policías acusados en el mismo caso al considerar que "no ha quedado acreditada su participación en los hechos", ocurridos el 15 de mayo de este pasado año.

La sentencia considera la actuación de los policías encausados como un ataque "absurdo", "arbitrario", "injustificado", "innecesario" y sobre todo, "violento". Pero la condena a los tres agentes, como autores de una falta de lesiones, no va más allá del pago de una multa de 360 euros cada uno de ellos; una indemnización al lesionado de 350 euros de forma conjunta por las lesiones causadas, y el abono de los 129,29 euros a que ascendieron los gastos médicos, por lo que estos policías seguirán ejerciendo al día siguiente de la sentencia.

 

El joven tuvo que se atendido de urgencias en Valdecilla

El juzgado considera probado que sobre las cinco y media de la madrugada, los agentes se encontraban de servicio en la calle Guevara. Cerca del lugar se encontraba una discoteca en la que estaba el denunciante, que salió del local sobre las seis de la mañana para dirigirse a la calle, donde había un gran número de personas presenciando la actuación policial.

El joven cogió su móvil "para llamar a un taxi", y al observarle, los agentes le ordenaron "que no grabase", y "que borrase lo que tuviera en el teléfono", ante lo cual, el denunciante explicó que sólo estaba llamando, exigiéndole entonces los policías que les entregase el móvil. Según consta en la sentencia, ante la negativa del joven a entregar el móvil, tres agentes se acercaron abalanzándose sobre él con el ánimo "de hacerse con el teléfono".

Así, uno de ellos le agarró por el cuello, mientras otro agente le hizo una llave y le sujetó el brazo, para finalmente, ser arrojado por un tercer policía contra un vehículo. A continuación los agentes comprobaron que no había nada grabado en el teléfono.

A consecuencia de estos hechos, el joven fue asistido en el servicio de urgencias del hospital Valdecilla, donde se observó que sufría "erosión en el antebrazo izquierdo" y "cervicalgia", unas lesiones de las que tardó en curar diez días. Tras ser atendido, el lesionado acudió a la Jefatura de la Policía Local de Santander para interponer denuncia contra los agentes.

"Ataque injusto, arbitrario, innecesario y violento"

Según informa Europa Press, la sentencia considera la actuación de los encausados como un ataque "absurdo", "arbitrario", "injustificado", "innecesario" y sobre todo, "violento".

Señala al respecto que el hecho de que el denunciante cogiera su móvil y grabara o no la actuación policial (lo que se considera que no estaba haciendo), "no suponía ningún hecho ilícito" que pudiera llevar a los agentes "a actuar". Añade en este sentido que se trata de unos hechos ocurridos en la calle, donde cualquier paisano puede grabar, fotografiar o documentar "como diariamente ocurre en cualquier parte del mundo".

La sentencia considera además "muy poco creíble" la defensa de los denunciados, negando los hechos, minusvalorando las lesiones o diciendo que el denunciante había bebido, y concluye que los agentes encausados realizaron "actos personales, voluntarios, y directos", que tienen relevancia penal.

Por ello, condena a los tres agentes, como autores de una falta de "lesiones", al pago de una multa de 360 euros cada uno de ellos; a indemnizar al lesionado con 350 euros de forma conjunta por las lesiones causadas, y a abonar los 129,29 euros que supusieron los gastos médicos.

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