Condenado a dos años y ocho meses de prisión por maltratar a su pareja

Redacción.
| 10.07.2011

imagesUn agresor ha sido condenado por La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria a treintaidós meses de prisión y siete de alejamiento por delitos de lesiones y violencia de género contra su pareja.

Las situaciones de maltrato se sucedieron de forma continuada entre los años 2002 y 2004, durante los cuales la pareja convivió en un domicilio de Castro Urdiales. Numerosísimas pruebas fueron presentadas contra el agresor: insultos, manotazos y puñetazos en la cara, entre otras vejaciones. Incluso, la víctima fue golpeada hasta sangrar en una ocasión en la que se negó a mantener relaciones sexuales con el agresor.

 

Por todo esto, se le ha condenado por una falta de coacciones, un delito de lesiones físicas y otro de violencia de género. En principio también fue acusado de lesiones psíquicas, pero se ha terminado por desechar que la víctima sufriera abusos psicológicos, por lo que la condena original, que ascendía a cuatro años, se ha rebajado dieciséis meses.

El Juzgado de lo Penal número uno de Santander justifica esta reducción, alegando que el cuadro de problemas psicológicos que presentaba la mujer no se puede considerar maltrato psíquico, sino estrés (si bien derivado de las agresiones). Se admite que sufrió secuelas mentales, pero se consideran una consecuencia del resto de situaciones vividas durante los años de convivencia en pareja. Además, el caso estuvo paralizado durante casi un año y medio, lo que provocó que pudiera aplicarse la atenuante de dilaciones indebidas.

El hecho de que no haya habido víctimas mortales en los últimos meses no quiere decir que no se estén produciendo abusos y, desgraciadamente, este no es un caso aislado. En una serie de consultas llevada a cabo recientemente por sus médicos de cabecera, más de 2.000 mujeres cántabras han reconocido sufrir algún tipo de maltrato, ya sea psicológico, físico, sexual o económico.