Las asambleas del 15 M manifiestan su compromiso con la libertad de expresión y lamentan la censura de banderas "republicanas" en la marcha del 15-O

Redacción.
| 19.10.2011

jesus_de_cos_potesDurante la manifestación "por un cambio global" del pasado sábado 15 de octubre en Santander, dos miembros del "cordón de respeto" se dirigieron a Jesús de Cos y a otros manifestantes para que retiraran la bandera de la IIª República que portaban. El histórico guerrillero cántabro, "doblemente indignado", optó por abandonar la marcha. 

Esta actuación ha levantado cierto revuelo y ha provocado que las asambleas del 15 M de Santander y Torrelavega emitan un comunicado en el que manifiestan su compromiso "con la libertad de expresión" y lamentan la censura, contraria "a lo acordado" y a su manera "de pensar y sentir".

Jesús de Cos (Riclones, 1924) es el último testigo de aquella guerrilla antifranquista cántabra que resistiera durante 20 años en los montes y valles al fascismo. Si no fuera injusto con su carácter genuino, pudiera decirse de él que es una especie de "Stéphane Hessel a la cántabra", por su trayectoria y sus emotivas participaciones en el micro abierto de La Porticada.

El pasado sábado 15 marchaba en la manifestación desde la rotonda de La Sardinera hasta la Plaza del Ayuntamiento cuando, según nos cuenta, "dos personas con chalecos fluorescentes" (indumentaria que emplean los militantes de DRY en el 'cordón de respeto') "me obligaron a guardar la bandera republicana". Pese a que intentó explicar "que no era la bandera de ningún partido y por tanto no entendía por qué tenía que retirarla", los chicos "siguieron insistiendo". Según relata, un grupo de gente cercana que se percató de la situación, intervino en su ayuda: "hubo un hombre al que no conocía que les dijo: ¿Pero sabéis quién es este hombre? Es un guerrillero que lleva toda su vida luchando por las libertades y la democracia, ¿cómo le vas a impedir que lleve la bandera republicana?". Otra mujer decía: "Esto es el colmo, le impiden aquí y ahora lucir la bandera republicana, como en la dictadura". Jesús, visiblemente contrariado y dolido por lo sucedido, concluye que "el chaval me decía que si quería podía continuar la marcha, pero sin la bandera, así que me cabreé y me fui de la manifestación".

La retirada de simbología fue destacada por el Diario Montañés en su crónica audiovisual de la marcha y posteriormente ha suscitado debates en el seno del movimiento, que ha recibido un escrito del propio Jesús.

Finalmente, las asambleas 15M de Santander y Torrelavega han hecho público un comunicado en el que reflexionan "sobre algunos incidentes ocurridos en la gran manifestación del 15 de Octubre". En él, denuncian que "algunas personas del 'cordón de respeto' actuaron fuera de lo acordado por los convocantes". Por ello, consideran "oportuno hacer llegar a la opinión pública", y muy en especial a las personas afectadas (por quienes afirman profesar "respeto, admiración y agradecimiento por su trayectoria y compromiso") una "aclaración y disculpa pública". 

En ella, aclaran que "en la manifestación únicamente estaban excluidos los símbolos de carácter autoritario, antidemocrático, sexista, racista o fascista", entre los que "obviamente" no está la bandera de la República, por lo que en adelante harán "los mayores esfuerzos" para "que no vuelvan a suceder", estas u otras situaciones que puedan violentar la libertad de las personas.

Al final de su comunicado, vuelven a referirse a los otros organizadores de la convocatoria, cuando manifiestan su "disconformidad" con que "se cerrase el micrófono abierto por parte de sus propietarios, tras la lectura de los manifiestos y cuando aún quedaban personas que querían hablar y expresarse".

En todo caso, valoran la manifestación "muy satisfactoriamente" y felicitan a todas las personas asistentes por acudir y "mostrar, una vez más de forma pacífica, el poder popular".