El PRC declara de Interés Turístico el desembarco del emperador Carlos V

Redacción
| 01.05.2011

Lcarlosva Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, dirigida por Francisco Javier López Marcano, ha publicado una orden por la que se concede al evento denominado 'Marcha del último viaje del Emperador Carlos V', la declaración de Fiesta de Interés Turístico de la Comunidad Autónoma.

En una madrugada del año 1500, la embarazada archiduquesa Juana, que pasaría a la historia como "la Loca", comenzó a sentir fuertes dolores en el vientre. Creyendo que se debían a una mala digestión acudió al baño y allí, sin ayuda de nadie, dio a luz a su segundo hijo, a quien llamarían Carlos. Con motivo del quinto centenario de este hecho histórico, hace tan solo 12 años, la Consejería de Turismo y varios ayuntamientos cántabros encabezados por el de Laredo que preside López Revolvo (PRC), organizaron una representación del desembarco que hizo Carlos V en la Playa del Sable (oficialmente Salvé) de la villa pejina, de camino a su retiro en el monasterio de Yuste (Extremadura). 

Carlos Habsburgo, nieto por vía paterna de Maximiliano I de Austria y María de Borgoña (de quienes heredó los Países Bajos, los territorios austríacos y derecho al trono imperial) y por vía materna de los Reyes Católicos, de quienes heredó  los reinos de Castilla, Navarra, las Islas Canarias, las Indias, Nápoles, Sicilia y Aragón, reinó durante 40 años, en los que a través de la fuerza (las Germanías, la Guerra de las Comunidades de Castilla, la conquista de Navarra, conquista de México y el Imperio Incaico, guerras contra los turcos, guerras con Francia, represión de Gante...) y la compra de títulos (Rey de Romanos, emperador electo...) consolidó una potencia imperial católica (su lema era Plus Ultra) cuya fuerza contrastaba con la situación de la población bajo su reinado.

Tras abdicar en Bruselas dividiendo su imperio entre su hermano Fernando y su hijo Felipe, regresó desde Flandes con la intención de curar la enfermedad de la gota que había contraído. Su destino era la comarca extremeña de La Vera, donde pensaba albergarse en el palacio que mandó construir junto al Monasterio de Yuste. En su camino, desembarca con su galera 'Espíritu Santo' en Laredu, donde no es recibido con los honores propios de la época por una descoordinación organizativa. Al día siguiente, un temporal en la costa cántabra lleva a pique la nave y 80 personas de su comitiva. Tiempo después emprenden la marcha, pernoctando en las localidades cántabras de Laredu, Culindres, Limpias, Ampueru, Rasines, Ramales, Lanestosa (Vizcaya), el valli de Soba y Agüera (Burgos), antes de seguir su camino por Castilla hacia Yuste.

Desde la Consejería afirman que para la declaración de Fiesta de Interés Turístico se ha tenido en cuenta los atractivos que concurren en esta celebración festiva que ellos mismos impulsaron, ya en 1999, entre los que citan "su rememoración de hechos históricos" y "exaltación de valores culturales y naturales de un territorio con un rico y singular patrimonio". Sin  embargo,  vecinos de Laredu consultados por este diario han señalado la situación de abandono y deterioro que sufre la Puebla Vieja y el patrimonio cultural y lingüístico de la villa pejina, así como las constantes agresiones al medio ambiente, lo que les lleva a plantearse si no sería más adecuado promocionar "unas fiestas con unos valores más democráticos, populares, ambientales y cántabros". De momento, ya una parte de la hostelería local participa en la denominada 'Ruta de la Tapa Imperial", con la finalidad de "potenciar los tres fines de semana entre la Batalla de Flores y el Desembarco de Carlos V" siguiendo "el estandarte en el exterior de los establecimientos para comer y beber como un emperador".