Mercadona abandona a sus trabajadores de Laredu y Culindres

Redacción.
| 07.09.2013

El pasado 31 de agosto, conforme los trabajadores iban terminando sus turnos, o incluso por la aplicación Whatsapp del móvil, la dirección del Mercadona recientemente abierto en Laredu comunicó a la inmensa mayoría de sus empleados, que no iban a continuar al día siguiente, pese a que algunos de ellos hubieran recibido el horario de septiembre hacía días. Aunque es cierto que estos empleados, vecinos de Laredu, Culindres y otras localidades cántabras del entorno habían entrado con contratos de fin de obra, la indignación ha cundido cuando la compañía valenciana ha despedido al 90% de la plantilla para recolocar en sus puestos hasta a 60 trabajadores foráneos, mayoritariamente de la zona de Madrid, con contratos hasta octubre, noviembre y diciembre, que incluyen incluso pisos que habían sido alquilados con antelación.

A mediados de julio, el presidente Ignacio Diego acudía a Laredu a inaugurar la sexta gran superficie que la compañía abría en Cantabria, acompañado del alcalde Ángel Vega, el consejero delegado de Sodercan, Roberto Media, y otros concejales de la Corporación local. Entonces se felicitaba por la inversión privada atraída y la generación de "43 puestos de trabajo directos" en el entorno. El alcalde, también conservador, se felicitaba igualmente por contribuir "a inducir actividad económica y puestos de trabajo en la villa", que ni dos meses después se han demostrado un engaño pese a que, como recoge la revista local 'DeLareduLin', los nativos "sacaron adelante el Mercadona metiendo horas extras domingos y festivos, con muy buen rendimiento".

Ignacio Diego, preguntado por la dura competencia que este establecimiento con 1.650 metros cuadrados y 198 plazas de aparcamiento supondría para el pequeño comercio local y otras cadenas del entorno, apeló al "libre mercado", afirmando que él "celebra la apertura de supermercados en Cantabria, sean del grupo que sean".

Escasez de productos locales: sólo lácteos y a un precio que provoca la indignación de los ganaderos

En dicha inauguración, responsables de la compañía Mercadona, afirmando seguir una "política de promover una cadena agroalimentaria sostenible que potencie el valor del sector primario en España y vertebre las economías locales", afirmaban haber invertido el pasado año 258 millones de euros en el sector primario cántabro, un 28 por ciento más que en 2011. En su mayor parte, estas cifras corresponden el sector lácteo, ya que Mercadona adquirió en 2012 a través de Iparlat 140 millones de litros de leche para su marca blanca 'Hacendado'.

Sin embargo, el sindicato ganadero cántabro UGAM-COAG llevó a cabo una campaña, que incluyó una concentración de 400 ganaderos en el supermercado Mercadona de Torlavega, para protestar por la "actitud avariciosa e irrespionsable" de las grandes cadenas de distribución, que utilizan el bajo precio de la leche como "producto-reclamo".

Mercadona, una empresa de éxito salpicada de críticas sociales, que se extiende por Cantabria

Con una fortuna calculada en 5.000 millones de euros, el polémico propietario de Mercadona, Juan Roig, es ya una de las mayores fortunas del Reino de España. Sin embargo, se enfrenta a una dura controversia por su modelo de gestión, basado en la desaparición de marcas externas y la preeminencia de marcas blancas , que ha provocado quejas de productores y consumidores. También apareció en la lista publicada por 'El País' de empresas que, según los papeles de Bárcenas, habían realizado cuantiosas donaciones al PP a cambio de ser favorecidas. Aunque la empresa lo ha negado, según los documentos publicados habría donado 90.000 euros en 2004 y 150.000 en 2008.

Pero su lado más polémico vino por el posicionamiento público de su propietario en favor de una reforma laboral más dura con los derechos de los trabajadores: “Estoy totalmente de acuerdo con la reforma laboral, pero yo habría ido más allá”. Además afirmó que hay que desincentivar el desempleo. Aquí nadie recoge las naranjas ni las fresas, lo hacen los extranjeros”, alabando el espíritu de trabajo de los chinos: “En España hay más de 7.000 bazares chinos porque hacen una cultura del esfuerzo que no hacemos nosotros”. Además, Roig se mostró contrario a las subvenciones, "el cáncer de la improductividad”, señalando que había en España "más de un millón de personas que no van a trabajar, pudiendo”. Incluso, el empresario defendió el copago sanitario, que llegó a comparar con el cobro por las bolsas de plástico: “Hay que poner medidas disuasorias en Sanidad, Educación y Justicia”.

De estos planteamientos se han derivado importantes conflictos laborales, con sentencias firmes por acoso, huelgas, despidos arbitrarios, etc. que han dado lugar a blogs como #BoicotMercadona y a campañas de denuncia de los colectivos solidarios con la causa saharahui por la venta de pescado procedente de los caladeros usuarpados a este pueblo.

En los últimos años, Mercadona ha abierto ya seis establecimientos en espacios urbanos de Cantabria, y ha señalado su intención de ampliar esta cifra. El sindicato CNT en Cantabria llevó a cabo una campaña de boicot con concentraciones y acciones directas.