El Consejo de Gobierno aprueba "ayudas" a CEOE, CCOO y UGT

Redacción.
| 04.02.2012

concentracion_la_lucha_esta_en_la_calleEl Gobierno de Cantabria ha aprobado en su reunión de esta semana la concesión de ayudas por importe de 705.000 euros a la CEOE y los sindicatos CCOO y UGT, para actividades que redunden en beneficio del "desarrollo económico y social colectivo" y acciones orientadas a "fomentar y difundir la concertación y el diálogo social", como se especifica en el acuerdo aprobado.

El Ejecutivo ha tramitado expedientes de subvenciones de 330.854 euros para la Fundación española de Servicios Empresariales CEOE-CEPYME, y para los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores, de 187.488 euros cada uno.

Según informa Europa Press, la finalidad es "atender" los gastos derivados de su "participación" en los organismos y entidades públicas que conforman la Administración de la Comunidad Autónoma y "desarrollar acciones en beneficio del desarrollo económico y social de la Comunidad".

Concentración para recordar que la situación no se va a solucionar "quedándose en casa"

Anteayer una treintena de integrantes de la plataforma “La lucha está en la calle”, que componen CNT, CGT y Regüelta, volvieron a concentrarse de nuevo, "de espaldas al Ayuntamiento de Sanander" para recordar al pueblo que "la actual situación social de extrema gravedad no se va a solucionar quedándose en casa, tragando basura en la televisión y acumulando frustración".

Volvieron a explicar a aquellos y aquellas que quisieron escucharlo, que a la crisis económica capitalista provocada por las élites financieras y por una clase política al servicio de sus intereses, hay que sumar unas organizaciones "presuntamente sindicales” que se dedican "a mercadear con unos derechos que no les pertenecen".

Frente a su unidad de acción, que se va fortaleciendo con cada acto y asamblea realizada, reconocieron "siendo totalmente sinceros", que la respuesta y actitud de la población en general, "hace pensar que se ha perdido toda esperanza de revertir la demencial inercia de los acontecimientos", pero dejando claro que "a pesar de todo continuaremos cumpliendo con nuestro deber", convencidos de que "más pronto que tarde", un pueblo sometido a semejantes agresiones a sus derechos más básicos y fundamentales "no le quedará más remedio que pasar de la indignación a la acción".